

Carmen Noemí Maglione
Prólogo
Oda a mi casa/Las memorias del alma
Casa/alma. Estos relatos construyen, hacen alma. Poema/relato constructor que proyecta espacios interiores. Vibran entre sus letras hallazgos vivos listos para ser descubiertos.
Huacos donde resuenan historias del existir. Crean, abren espacios habitables. Esos ámbitos nuevos cada vez, nos esperan, abiertos, para conmovernos.
Carmen Maglione construye una sucesión de singulares formas que al detenernos en ellas, nos entregan algo. Tan singulares cada una de ellas... De una belleza áspera y delicada, son perlas que circulan por un hilo que teje habitat y abrigo.
Artificios poéticos para atravesar y ser atravesados. Iluminaciones de la ternura de un ingenio divertido, a veces.
Los invito a ingresar a esta mansión plagada de memorias como hallazgos, y hallar allí las gemas de conversaciones transformadas en efigies del tiempo del existir.
Eleonora D'Alvia
ESTÁS AHÍ
El río se mece en su cauce, el viento sopla, yo en la orilla, oigo las catas conversar,
estás ahí!!!!!
El sol quema, el corazón de la tierra que sigue latiendo, escucho el murmullo fuerte y
firme del agua que me habla, me dice que estás ahí!!!
Te veo, te escucho, no sé si es un sueño o es real. Quizás sueño despierta mi propia
realidad. Sólo sé que estás ahí!!!!
Siento los latidos, los escucho... me despierto, te espero... quiero verte llegar, sé que
estás ahí!!!!
Pasan las horas, el murmullo sigue, el rio continua hamacándose, conversando con
todo lo que acaricia en su orilla, me dice que estás ahí!!!!
Escucho el silencio, diciéndome que estás ahí!!!!
Abro los ajos, despierto... no es un sueño, ya no estás!!!! pero sé que estás ahí, dentro
de mi corazón, ahí dentro te escucho, te siento.
Esa es la realidad que tengo hoy y sé que siempre fuiste parte de mí, de cada latido de
mi corazón, te escucho, te siento, estás ahí!!!!
Enero, 2017
LA CASA
Abre los ojos cada mañana, levanta sus persianas a un nuevo día lleno de vida,
en el jardín despiertan las plantas en busca del sol para que seque sus húmedas hojas
llenas de rocío de la noche, los caracoles se esconden dentro de sus propia casa. Se
levantan los pájaros y al despertar llenan de melodía la mañana. Las flores del jardín se
abren a las abejas y colibríes, los seducen con su perfume y su delicioso néctar. La
pequeña brisa mece los árboles y sus plantas, todos bailan al compás de las agujas del
reloj, nada se detiene, cada uno cumple su función armoniosamente.
Se escuchan murmullos acompasados cada uno en su instante, todos se
escuchan entre sí sin molestarse, durante todo el día cada quien en lo suyo y entre
todos forman la mejor de las sinfonías tocando cada uno su propio instrumento
formando la mejor orquesta de la naturaleza.
Ella cierra sus ojos al anochecer, pero abre su corazón a la sintonía nocturna
escuchando su nueva orquesta, no duerme nunca, está atenta a todo, en el silencio se
escucha su latir, bum, bum, tic, tac, es eterno.
2024
LOS OJOS
¿Cuándo muere la memoria de los ojos? se cierran y cual película las imágenes atraviesan la mente y el corazón, están grabadas a fuego, el fuego del deseo de no perderlas. quieras o no, ellos las guardaron, están allí.
El tiempo no se detiene, sin importar cuánto pasó, cierras los ojos y allí están, allí están tantas veces como la memoria las necesite, a veces vuelven húmedas, la angustia las atravesó otra vez.
El deseo de los ojos es tenerlas allí, latentes, aun en el silencio del universo escuchas su latir, están vivas, su murmullo nunca cesará. El corazón latente de los ojos las cobija, las acuna como hembra a sus crías.
Están conscientes de su memoria, solo buscan la repetición, así las mantienen vivas para el gran banquete del goce, ese goce que mejor no.
La memoria de los ojos selecciona los restos que ponen en juego el deseo, ese juego disfrazado de payaso con su sonrisa pintada que al quitarse el maquillaje suele encontrarse con la realidad convertida en un río, con su caudal de agua que fluye de las entrañas de su memoria, esa memoria que no duerme jamás, que invita constantemente a sentirla vibrar, esa que se perderá sólo
en ese momento , en aquel en el que tú cierres los ojos y no los abras más.
2023
