Editorial

CON SUS RASGOS DE PIEDRA, LA PALABRA

como el ave más vieja de la tierra se caía la tarde purpurísima y en la hondona quietud y colorada machacada por hombre desgarrida se astillaba la greda despertada por el hijo de piedra que tenía por el ser bermejoso que en su entraña como un niño gigante se escondía abismal colorón rótula ciega costillón de las lunas fallecidas y fue el agua mortal y las catástrofes de las grandes criaturas destruídas fue el veneno del barro fragoroso y el silencio del barro que se iba animales murientes y sonámbulos con el último sexo en las pupilas con la última piel acorralada con el último color de sus semillas como el ave más dulce de la tierra se caía la tarde y yo vivía.

 

para teresita, en calchahue y también cuatro aguas, 20, y boliche del temple del diablo, noche del 22.

 

JUAN CARLOS BUSTRIAZO ORTIZ
1929, Santa Rosa, La Pampa, Argentina.

 

SEXUALIDAD Y
POLÍTICA II
por Eleonora D'Alvia y Juan Eugenio Rodríguez

 

FENÓMENO DE MASA Y LAZO SOCIAL.


La sexualidad está vinculada a un agujero en el significante, escapa al sentido, el significante no puede alcanzarla, como aquello que se escurre más no se derrama. Este concepto de sexualidad es solidario de el de sujeto. Sujeto y política también es un título apropiado para este escrito.
¿Qué relación existe entre el padecimiento del sujeto y la cultura en la cual vive? Hay una cuestión problemática entre sujeto y cultura, definir acabadamente desde la cultura al sujeto es imposible, por otro lado, el sujeto no puede dar cuenta de la cultura porque es un efecto de ella. Aquí se expresa un conflicto del cual el sujeto depende.
El capitalismo procura una resolución del problema y propone una cosmovisión que unifique las diferencias y elimine el conflicto, que elimine el síntoma.
La homogenización del saber que prevalece en nuestras sociedades trae consecuencias nefastas para el sujeto al no dejar lugar para las diferencias. Esa homogenización, esa consistencia de saber, se pone de manifiesto en el malestar hecho cultura o en la cultura de la neurosis actuales.

“Así recibimos la impresión de un estado en que la moción afectiva del individuo y su acto intelectual personal son demasiado débiles para hacerse valer por sí solos, viéndose obligados a aguardar su potenciación por la repetición uniforme de parte de los otros. Esto nos trae a la memoria cuántos fenómenos de dependencia de esta índole forman parte de la constitución normal de la sociedad humana, cuán poca originalidad y valentía personal hallamos en ella, cuán dominados están los individuos por aquellas actitudes de un alma de las masas que se presentan como propiedades de la raza, prejuicios del estamento, opinión pública, etc.” (“Psicología de las masas” S. Freud 1921).

 

Artículo Completo >>




EL RECHAZO DE LO FEMENINO. ROZITCHNER CON LACAN.


(...)

LA CUESTIÓN DEL IDEALISMO


Freud aborda de diferentes maneras en distintos momentos de su obra el hecho de que nuestra cultura valora excesivamente el ideal, al idealismo. Por un lado señala que el excesivo idealismo en un sujeto aumenta su padecimiento psíquico y sus posibilidades de enfermar. Por otro lado, en la numerosidad social, el ideal del yo juega un papel preponderante en la estructura de la masa. El idealismo juega a la vez problematizando la sexualidad y aglutinando a la masa.
Dice Lacan que, si se cree al idealismo, “no conoceríamos de lo real más que las representaciones. La posición idealista, que a partir de cierto esquema es irrefutable, resulta sin embargo refutable desde el momento que no se hace de la representación el reflejo puro y simple de lo real”. Entre la representación y lo real hay una diferencia que el idealismo no toma en consideración. Con tal de sostener el ideal se rebaja el valor de la realidad que lo pone en cuestión.
La crítica de Rozitchner al idealismo apunta en esta misma dirección. Coincide con el psicoanálisis al poner en primer plano que lo desdeñado en el idealismo es el cuerpo en su dimensión libidinal: “El idealismo es la creencia de que ese sentimiento desdeñado como mera vida corpórea no es diferente en un cuerpo animal que en el cuerpo humano, que nació prematuro y al que la experiencia con el cuerpo materno le agregó sensiblemente una dimensión histórica que formará parte de su ‘biología’: un tegumento nuevo para con-tactar el mundo”. En efecto, sitúa al idealismo en relación a una indiferenciación que equipara el cuerpo humano con el de un animal. En la definición de ideal que presenta el diccionario está resaltado el desapego del idealismo respecto del principio de realidad (acepción de ideal: que no existe sino en el pensamiento).
Al animalizar el cuerpo se produce una degradación general de la vida erótica. De allí proviene una serie de ideas acerca de la sexualidad como “bajos instintos” que se contraponen a la abstracción vinculada con lo divino, con Dios. En la infancia dicha degradación tiene por fundamento sostener a la madre idealizada. La madre se presenta para el niño como asexuada. Cuando el niño empieza a enterarse de cómo es eso de las relaciones sexuales, suele pensar: “las demás hacen esas cosas, pero mi madre no”. El mito de la virgen madre, al que se refiere Rozitchner, no hace más que extender esa desmentida hacia el pasado.
La sexualidad es oscura en tanto su ejercicio se produce más allá de la razón. La sexualidad pone en evidencia la falla del orden de la representación. En esa falla del saber adviene la dimensión de la subjetividad que se presenta como división subjetiva. Es por esto que las reglas propias de las masas organizadas incluyen la prohibición explícita o la desaprobación implícita de las relaciones eróticas. La ilusión de unidad que sostiene a la masa es equivalente a la ilusión de unidad que sostiene al yo.
Esta contraposición entre la masa y el erotismo me remite a la contraposición que propone Rozitchner entre lenguaje patriarcal y lenguaje materno. Ambas oposiciones parecen referirse a diferentes modalidades de goce.
La masa propone una satisfacción de otras características que la sexualidad. La masa se sostiene a partir de tomar por objeto amoroso al líder, que como idea abstracta o persona inalcanzable funciona como ideal del yo, constituyéndose en el factor aglutinante. Es una satisfacción de orden narcisista, señala Freud. Se satisface al hacerse uno con el ideal. Así es como la masa promueve la indiferenciación.

(...)

ELEONORA D'ALVIA
Del libro "Figuraciones de la comunidad. El ojo, la carne y la palabra"

 

......................................


Gladys Cepeda

 

POEMA 1


Cuando el alma se desvanece
cargo el crepúsculo sobre las espaldas
veo la marea humana
como una masa amorfa
hundirse
entre la incertidumbre
y desaparecer
bajo el silencio gélido



POEMA 2


parada
sobre mí misma
la advertencia
susurra
que al abrir los ojos
solo me habita el miedo



EL JUEGO


no intentes explicar nada me dijo
nada dijo al explicar el intento
explicar es intentar nada que se dice
dijo que nada explico ni intento
el intento no me dijo nada



PROGENITORA

es la madre
es el riesgo de una roca
que tiene vientre
y nada en los sueños
sobre la inconstancia
gira la rotula
en la marca
de sus dedos
hay infinitas mansas
letras que la llaman
sobre las cabezas pequeñas
y un hambre
que se pega en cuentagotas
cuando ella vuela hacia
el infinito



GLADYS CEPEDA


Ana Romano

 

INCOERCIBLE

¿Qué hago en la cima
todavía escuchando
chillidos?
¿Qué hago con la desazón
que induce a la cronología?

Corro
y descorro
observando las laderas
si puedo seguir parada


VESTIGIOS DE UN BÚCARO

Vigilo sombras echada en la silla
La muerte encuentra sentido y se desliza
matizando la pluma
que me guía cuando escribo
y evoco.


ZARZAL

Es
en el autoritarismo
que la coraza
tirita
Las palabras
orinan
las rendijas que chirrean

¿Y la réplica
dónde copula?

Masculla
la cautela
y deshilachada
recapacita

Aletarga
el maquillaje mortecino
la hembra

 

ANA ROMANO
1944, Córdoba, Argentina.
de su libro "Expiación del antifaz"


 

Jorge Alegret

 

EL TEMBLOR Y LAS FURIAS

III


ALECTO



1

Muerto de ya
muy postsocial
por las veredas del colilargo
yéndome en botellas de vidrio
muerto me sé
bruma adentro disonante
material para la nariz
de las niñas ciegas de rimmel
¿no soy?
¿este gozo de transparencias
es no ser?.

Fuera del ahora
lo que no se mueve
sin origen
el silencio se revela
y no está en una boca,
está en lo que la acequia
disuelve.



2

lo que es lo que no es
desorden de hambre de otro
o el orden de las digestiones
o no, la sucesión dándote
un fantasma, que es amoroso
es un cielo feudal
y no, no es estar o no estar
no el vecino antropófago
no el guión de los intestinos
el analgésico fílmico, no,
no la dramaturgia ni el amo
que nos dona el infinito tedio,
no, la trampa es creer
que hay un lugar.



3

Sombra sola que la lluvia curva y difumina
apenas un reverbero de plata en los pasajes
bajo la luna llena.

Dislocado, busco la casa natal,
el estado inicial de la palabra
y sólo hay hielo que cruje.

La sombra entre hilachas de tiempo
es saber de extravío,
que es su ser sombra.



4

Fantasía de sangre quieta
y habitar en cubos de mármol negro
mientras la marea de tus flujos
y mis flujos hacen una resaca,
la otra fantasía.



5

Aplastábamos escarabajos rojos sobre el asfalto
el metal Ford a 160 kilómetros por hora
estrellando médanos
y muriendo paisaje

que se sufre en desgarros de arena, o
en padre se va lo que la carne escribe

sueño gatos estallados a escopeta
y era una coreografía
de pulpos entre
el rosa el celeste de tu falda

una inocencia de vidrio molido
en la boca

podemos crecer xerófilas y bolsitas de polietileno
en los labios temblando como
el obispo mirándonos las piernas

padre los moluscos o la celda
la fatiga de drenarlo en wiski

el mobiliario de la terapia intensiva
¡que se muere hiperkinético
que se muere solo sin cuerpo!

tiene la palabra podrida que expulsa
a todos adentro;

yo voy en la forma de lo expulsado
pero clavado en el culo del mundo

aplasto escarabajos rojos
sueño gatos estallando.

 

JORGE ALEGRET


 


SILENCIO

Sellados los labios,
el ceño fruncido,
la mirada perdida.

Tan así es mi silencio
que ni yo mismo sé
lo que de mí quiere.

Murmullos,
palabras muertas
que mi boca calla.

Dolor compartido
en el medio.
Allí, donde se juntan.

VÍCTOR HUGO IBAÑEZ
1966, Orán, Salta, Argentina

nexus.victor@gmail.com

......................................

 

Beckett, lo innombrable
por Néstor Bolomo


¿Dónde ahora? ¿Cuándo ahora? ¿Quién ahora?, sin preguntármelo. Decir yo. Sin pensarlo. Llamar a esto preguntas, hipótesis. Ir adelante, llamar a esto ir, llamar a esto adelante... No me haré más preguntas...Parece que hablo, y no soy yo, que hablo de mí, y no es de mí.

Estas pocas generalizaciones para empezar.

¿Cómo proceder en la situación en que me hallo? Por pura aporía o bien por afirmaciones y negaciones invalidadas al mismo tiempo, o antes o después. Esto de un modo general. Deben de haber otros aspectos. Si no, sería para desesperar del todo. El hecho parece ser, si en la situación en que me encuentro se puede hablar de hechos. Voy a tener que hablar de cosas de las que no puedo hablar. Sin embargo, estoy obligado a hablar. No voy a callarme. Nunca.
…. No estoy solo, no voy a estar solo. Seguro que lo estoy. Solo. Esto se dice pronto. Lo que hay que evitar, no sé por qué, es el espíritu de sistema… estoy muy seguro de poder barrer todo eso en muy poco tiempo. No veo cómo. Lo más sencillo sería no empezar. Pero estoy obligado a empezar. Lo que significa que estoy obligado a continuar . Vamos, estoy tranquilo.
Alguien pasa frente a mí a intervalos regulares, a menos que sea yo el que pasa ante él… Pero no voy a hablar de él .. Un día de estos voy a interpelarlo..No hay días aquí, pero me sirvo de esa fórmula… ¿Hay otros fondos, más abajo? ¿Unos fondos a los que se llega por éste? Estúpida obsesión de la profundidad. No voy a hacerme ya más preguntas. ¿No se trata, en realidad, del sitio donde uno acaba por disiparse?

Veamos un poco adonde conducen estas consideraciones. Tengo, desde que estoy aquí, aseguradas en otra parte, por terceros, mis apariciones. Durante este tiempo todo ha ocurrido en la mayor calma, fuera de algunas manifestaciones cuyo sentido se me escapa. No, no es que se me escape su sentido, porque igualmente se me escapa el mío. Todo aquí… no, no voy decirlo, porque no puedo… Esas luces no son de las que iluminan o arden.
Sin ir a ninguna parte, sin venir de ninguna parte, alguien pasa. ¿De dónde me llegan estas nociones de antepasados, de casas donde la luz se enciende, y tantas otras? Busqué por todas partes. Y todas estas preguntas que me dirijo, no es por espíritu de curiosidad. Es que no puedo callarme. No necesito saber nada de mí. Aquí todo está claro. No, todo no está claro. Pero como es necesario que la explicación se realice, se inventan oscuridades. Se trata de retórica. ¿Qué tienen, pues, de tan raro, estas luces a las que nada les pido que signifiquen?.. ¿Es su inestabilidad, su brillantez intensa unas veces y pálida otras? Quizá son luces permanentes y fijas, percibidas por mí con vacilación y por intermitencias.

Artículo Completo >>



......................................

Suscripción gratuita

Puede solicitar su suscripción gratuita
al boletín de Fuegos del Sur, enviando
un correo a: fuegosdelsur@gmail.com

con Asunto: Suscripción


Sobre los derechos de autor

Fuegos del Sur se publica en
Internet desde Marzo de 2003

Fuegos del Sur en Facebook

......................................

......................................

 


Ver la Película Documental Completa
Canal de Fuegos del Sur


Diseño: Fuegos del Sur


SEMINARIO ANUAL DE POESÍA Y PSICOANÁLISIS 2015

PSICOANÁLISIS Y POLÍTICA
DEL SÍNTOMA

El mito de Edipo y el Anti Edipo

 

“Rara, incarnal, criatura de mi viento.
Ave de sombra de ave o flor del viento.”



El seminario es una actividad de capacitación en psicoanálisis y poesía entendidos como instrumentos críticos de participación social. Se propone por un lado, aportar estrategias de intervención clínica atendiendo a las problemáticas sociales actuales y por otro promover el pensamiento crítico. La poesía en particular y el arte en general tienen un lugar destacado en este espacio.
La propuesta de este año es situar la importancia del Edipo en la clínica del padecimiento contemporáneo. Freud consideraba al complejo de Edipo como fundamental para poder pensar las neurosis. Lacan en el seminario sobre la transferencia sostiene que a través del Edipo se estructura el deseo del sujeto. Cuando se trata de la función paterna lo que está en juego es el deseo. Sostenemos que el más allá del Edipo solo es posible si le damos su lugar al Edipo. El sujeto del deseo del que se ocupa el análisis tiene lazos muy estrechos con la castración. Y este concepto, la castración, resulta fundamental para pensar el psicoanálisis del síntoma, incluso para pensar la política del síntoma.
El Edipo no es solamente el escenario donde se estructura el deseo del sujeto sino que además está vinculado al superyó. El superyó es el heredero del complejo de Edipo. ¿Qué vinculación guardan los mitos del padre con el capitalismo? Vamos a discutir la crítica que se le plantea al psicoanálisis en relación al patriarcado a partir del texto de Deleuze “El Anti Edipo” y su “máquina deseante”. Para este debate tendremos también en cuenta los últimos seminarios que dio Foucault y su definición de biopolítica. Este autor nos permitirá pensar la cuestión del síntoma en el contexto de las prácticas actuales que abordan la cuestión de la salud.
Decimos psicoanálisis del síntoma porque su clínica se desmarca de las categorías clínicas sucedáneas de la clínica médica, en tanto el análisis concibe al síntoma como portador de la singularidad. Esta conceptualización del psicoanálisis acerca del síntoma involucra una política del síntoma. Por último nos proponemos pensar la importancia de la dimensión trágica en el análisis a partir de la discusión de algunas creaciones poéticas tanto de la tragedia antigua como de la tragedia moderna.

 

DEEP
fotografía: Leda-2014



Juan Carlos Bustriazo Ortíz

 


QUETRAL 10

Quetral de la lunamonte!...,
quetral que supe no sé.
Cosas de allá, de Ataliva,
una vez yendo con quien...

Un fuego andaba conmigo,
caminador como yo
y bebedor de la noche
encaldenada y en flor.

Y era una yesca en la fronda,
era un conjuro coplero:
la copla toda se abrió
como enlunada y crujiendo...

II

Por Ataliva, Ataliva,
nombre que dice:"sal, sal...",
labio que llama la sed,
quetral de duro quetral.

Cantor que ya te has de ir,
como cerrando tu vida...,
yo era el quetral, yo me llamo
lumbre-de-adiós-de-Ataliva.

Quetral de luna que caes
como el cherrufe en los montes...,
luna de montequetral:
tu luz en mi voz se pone.

...ensortijada rama caldén, mito mío,
idolito, fetiche de mi soledad...
leña como de lana retorcida en el huso de qué aire...
Manos de chauchas amarillas, dedos de chauchas de oro,
manos de venas de oro, calladitas, en yunta...
Rama seca que olvidó su quetral...
Rumorcitoquetral...
atalivaquetral,
ataliva
quetral!

 

Santa Rosa, setiembre y octubre de 1967.



aves del paraíso


tan como luna escarmenada corazón amarillo de ese estrellón desnudo te contagio el edén dentro tuyo te enarcas vara de hambre pulsada te contagio la suerte el más indescifrable desa parecimiento oh los cordajes de tu piel como milongas electrizadas como venuras sobaditas me-contagias-la-vida-el-más-florido-nacimiento-me-descuajas-el-alma-hasta-la-raíz-del-origen-hasta-la-nacedura-de-mis-cabellos-hasta-el-tuétano-de-mi-hembra-arrebatada-no-quiero-más-mi-amor-me vuelo-hasta-el-algarrobo-azul-hasta-el-tamarindo-de-las-lentejuelas-voy-a-trinar-mañana-como-loca-en-el-chañar-de-los-espejos tan como luna escarmenada tan tu nido desgranador de mis hechurías tu garganta tachonada de chaquirones vivos oh mojadita tumultuosa otra vez herir sobre tu buche azulenco sobre tu corazón anaranjado!

(noche del 18)

 

 

se me despierta amor ignoto

el alón zurdo mi razón siniestra y dulce gata feliz gata bermeja bajo el astral de los orujos tembladores desde las desolaciones de lo antiguo te quiero así quisiera amarte unavezmente coloradita en algún médano encorvado o en el nido de la coral o donde estuvo la carreta blanca el campamento quebrajoso del turco triste que se acabó bajo la helada entre las piedras gruesas más acá de la diestra de la viruela negra de la derecha de la vida de la boca enfadada entre los botones carcomidos de los últimos soldados entre las ollas del médano blanquecino en las noches embargadoras donde respira la víbora de la cruz contra el repudio del rey que piensa no más contrito y entecado quisiera una unitamente serte chingolo de los mollares piche de los zulupes zorro enjarillonado peludo grasa amarilla trapial manso hasta pacerte en las pupilas!

(para m.l.)

 


VIGÉSIMA SÉPTIMA PALABRA


Yo les pregunto y a las gentes duchas
qué es esta música que se me bifurca?
Valse, ranchera, polca, si es mazurca,
minué del ángel, chotis de la bruja?
Esta feliz sonorería oriunda
del corazón, de la pasión nocturna,
la rara avis que me canta y turba,
me amasa nuevo, que me descorrupta?
Yo no lo sé. Son hartas las preguntas.
Quid de la sien, la lengua. Me disculpa?

 



DÉCIMA CUARTA PALABRA


Útero y muy desta parida pena,
desto que enseso que ni es paz ni es guerra,
o a lo mejor candela entre la nieve,
degollatina entresta flauta leve.
Ni ni ataúd desta palabra. Tierra
que ni me da fier' hongo ni azucena
entreste grueso viento que me mueve.
Ni con tu loba en flor o de ascuas plena.

 


SÉPTIMA PALABRA

Del sueño es ya tu azul panojamiento.
O tu errabunda, pálida mazorca.
Rara, incarnal, criatura de mi viento.
Ave de sombra de ave o flor del viento.

(20.)

 


JUAN CARLOS BUSTRIAZO ORTIZ
1929, Santa Rosa, La Pampa, Argentina.

 


SOBRE EL HUECO DEL DÍA
técnica mixta - Jeuroz 2014


Rolando Revagliatti

 

¿TROPEZÓN?

No me engañés con vos
con tu no soy cierta

trabajáme de apuro
arrimáme una manera de mirarme
que me encauterice

ponéme frenético
dále
      gravidáme
como nunca pudieron
o como pudieron
cuando yo no podía


No me embauqués
cuando no sea tu propósito hacerlo
desprestigiáme de a poco
                                      ante mí

prestigiáme de golpe
tropezáte conmigo una vez
que después siempre.

 


“GATICA «EL MONO»”

¡Forros, forros!
para la calavera del monito
colándose entre las tetas de la nueva
¡y a mí se me respeta, Babilonia!


Ruge en la leonera la Argentina de parranda
estábamos para ganar en donde fuera
tengo razón ¿o no?
y dedico a mi perro este triunfo


Mono del pasado que vuelve
versus
tigre puntano del presente que se va


Audiencia para hablar conmigo
¡las pelotas!
calientita la noche cagada por mi culpa.

 

HACETE

Hacete famoso y no te dejarán dormir: 
así de minas   

Si con todas 
no con una   

Pensá en tu viejita. 

 

ROLANDO REVAGLIATTI
1945, Buenos Aires, Argentina.

FUGITIVO
fotografía: Jeuroz - 2014

 

Jorge Leonidas Escudero




LA GRAN TRAMPA


Recuerdo a ese amigo cuando jugábamos naipe
y le lagrimeaba un ojo.
Hoy pensándolo bien comprendo que lloraba
por haber sido objeto de una trampa inmensa.

Luego nomás abandonaba el juego
e iba a un banco de la plaza inmediata
y cabizbajo, hablaba solo.

Qué loco es, me decía yo;
pero hoy me doy cuenta
que había nacido perdedor eterno
como cualquiera de nosotros,
nada más que él lo sabía
mientras sus amigos orejeábamos la vida

esperando siempre una flor.

 

EL ZORRO


Supe de un criollo que le llamaban El Zorro.
Iba siempre a los cerros,
tenía alguna piedra y gritaba: Aquí está,
miren esta muestra es pura verdá,
hay una veta riquísima.

Decían que era medio ido de la cabeza,
pero no sé. Eso sabía yo de él
y que tras sus idas al campo
venía con fabulosidades, de modo
que me agarró inquietú y quise ir a ver
si era cierto y ligaba
alguna partecita de fortuna.

A buscarlo salí y me le crucé
en una senda de herradura. Endulcé la voz:
Don digamé, podríamos hacernos ricos
con esas vetas que usted descubre,
pueden ser la punta del hilo para...

El montañés me hizo un guiño, se rió
y apurando a su burro, yéndose
alcanzó a decirme: ¿Para qué?
yo sólo busco piedras y eso,
nada más que eso me gusta. Adiós.



AMPUTACIÓN


El guanaco es quebradas las y azota
con el cogote piedras. A muñones
tienta correr de pecho. Aún se oye
el eco del tiro rebotar en los cerros.

Ya sube el cazador a mirar, ve
astillas de huesos, pelos, sangre. Tiemblan
algunas florcitas de esas que
aparecen en las soledades.

Y ahí está el animal a pocos pasos.
Caído está y lo mira.
Y el hombre que ha llegado jadeante,
al recibir mirada tan insostenible
levanta el arma, apunta
y se extirpa totalmente el guanaco.

 

TRANSMUTACIÓN DEL ORO


Dormitaba en la plaza acurrucado
en un banco hacía frío había ido
a no sé qué.

El caso es estaba y de pronto
me alza un cóndor en alas y me lleva
a la Cordillera de los Andes.

Ahí vi contra las rocas florcitas amarillas
y ellas me reconocieron;
entonces les pasé la mano por encima,
suavemente
como cuando se acaricia un gato.
Estremecidas por el viento
me devolvieron el cariño arqueando el lomo,
apretándose a mi mano. Les digo
que hasta llegaron a runrunear.

Esto es más hermoso
que mi quimera del oro en esa Cordillera.

 

LO INESCRUTABLE


Si usted toma la punta de un conocimiento
y empieza a tirar el hilo
va a sacar una sombra.

Es tremendo y espanta,
porque si todo está unido a todo
uno piensa extraer un pez gordo
y termina vencido con la boca gusto a nada.

Mi caso es el de siempre, siempre el mismo.
Ya no puedo callar y más tranquilo
vivir sino que indago e inmerecidamente
caigo en la oscuridad.

Tras el fuego sagrado a si pellizco
me levanto alta noche y sigiloso
pongo la caña de pescar en vano.

Sin embargo insisto.

 

DEL IMAGINERO


Toy en construir muñequitos de palabras,
toy buscando mi obra esplendorosa;
pero este me sale raquítico
y aquel con demasiada hojarasca;
algunos caminan con cierta elegancia
aunque es dudoso lleguen muy lejos.

Me preocupo bastante como todo buen padre
pues quiero que mis hijos sean perfectos;
mas ellos andan como les da la gana
y la gente, claro, me culpa a mí.

Simplemente quiero verlos felices
y para eso tiro el barro sobre la mesa,
amaso, corto, saco, pongo
y finalmente siempre
falta.
Es difícil esto.

 

QUEJAS POR BOCA DE PERRO


¿Saben ustedes por qué los perros asumen
la responsabilidad de presentar a los cielos
la queja del insomne?
¡Qué van a saber ustedes!
Para saberlo hay que ser un insomne.

Hay que vivir también en las afueras
y en un barrio botado
para que algún perro hambriento y muerto de sed
se haga cargo del dolor ancestral
que oprime al insomne.

El animal con ojos inyectados, boca negra,
vomita un aullido escindido
de nuestro corazón y lo proyecta a los cielos,
hacia allá, donde nadie escucha.


EL RESTO DE LA CUERDA


Hecho de ver que se me está evadiendo
la oportunidad entre los árboles pero no espero
mano sobre mano a que el viento cambie
sino es corro y a fondo
entre los expedicionarios a buscarla.

No importa que lumbago, los callos,
estafas que me hacen;
estiro lo más que puedo el cuello
para alcanzarla y pongo, desde ya
cara enfática de gozo.

Apartaos demonios
nada obsta para que yo también vaya
uno más,
entre los zánganos detrás de la reina.

 

MUERTE DE LA QUIMERA


El llanto del cascador de piedras, sí señor.

Cuando nos despedimos lloraba
a moco tendido y su mujer dijo
don usté, déjelo,
el pobre tiene locura de viejo.

Así acabó mi visita al minero amigo,
a quien me había enseñado el secreto
de los cerros.
La tarde estaba fría,
con el dolor propio de nosotros
que habíamos venido a la ciudad
parece que a morir.

Cumbres arriba él solía decirme ahí,
ahí donde pisa es, pique, pique, ¿ve la guía?,
ahí está el metal, hay una fortuna.

Y hora en que regreso de la visita
un vientecillo irónico voltea oro,
oro oro de hojas otoñales sobre mí.

 

JORGE LEONIDAS ESCUDERO
1920, San Juan, Argentina.


SEXUALIDAD Y POLÍTICA I
por Eleonora D'Alvia y Juan Eugenio Rodríguez


“Disculpe, me disculpe,
no gusto de sus afirmaciones absolutas,
su zoncera, mejor dicho su eso de
a esta altura del mundo
venir a ofrecerme un paraíso.”

Jorge Leonidas Escudero
(fragmento)

 

NO HAY GOCE PLENO



La cuestión paradójica del goce concierne tanto a la política como a la sexualidad. El goce podríamos definirlo como el usufructo real del objeto. El psicoanálisis descubre que por efecto de la palabra se pierde el objeto “natural”, el objeto adecuado. Se produce una pérdida del objeto de la satisfacción. Esto tiene como consecuencia que no hay goce pleno. Nos encontramos entonces con el plus de goce. Se produce una pérdida de goce que tiene el efecto de producir un plus, algo más.
Esta dimensión paradojal del plus-de-goce juega tanto en el plano subjetivo de la sexualidad como en el del malestar en la cultura.
Que no hay goce pleno implica aceptar lo imposible como fundante de la cultura. Ese imposible se inscribe como una renuncia de goce acordada que tiene como efecto el malestar en la cultura, fundamento del lazo social en la ley de prohibición del incesto. La inscripción de un imposible da lugar por un lado a la emergencia del tercero y por otro al síntoma. El síntoma deriva de aspiraciones sexuales directas reprimidas, pero activas. El síntoma introduce la cuestión de la historicidad en los dos tiempos de la formación del síntoma. La renuncia al goce pleno no es la decisión de una voluntad autónoma propia del individualismo contemporáneo, sino producto de un discurso que involucra a la enunciación como acto.


Artículo Completo >>


Inmovilizar la vida
por Juan Eugenio Rodríguez

El Destino y el fantasma
por Juan Eugenio Rodríguez

Producción de subjetividad y salud mental
por Juan Eugenio Rodríguez

Algunas cuestiones acerca del amor
por Eleonora D´Alvia

Malestar en la ciudadania
por Luis Langelotti

Cómo hablaba Picasso de lo que hacía
por Néstor Bolomo



El último padre/
Quepa Tata



13


Anoche
yo estaba de pie
parado
encima del mundo
fabulando enormidades.

Anoche
cerré los ojos
junté mano con mano
y me di cuenta de la sangre.

Anoche
apoyé mi oido en mi pecho
y escuché el latido del futuro.

Entonces
grité.
Y se despertó el mundo entero.

 

13

 

Tuta
noqa sayarani
pacha saapi sayarani
umallikus ancha atuchajkunapi.

Tuta
ñauikunayta wishkarani
makiykunata kuskayachis
unancharani yaarta.

Tuta
nigriyta qaskuy saapi chururani
amoj pachapa tijyayninta uyarerani.


Chayrayku
qaparerani.
Tukuy pacha Ilijchara.



RODOLFO BRACELI
1940, Mendoza, Argentina.
De su libro El último padre/ Quepa Tata

Traducción al quichua Aldo Leopoldo Teves

 

 

JUEGO Y TEORÍA DEL DUENDE


(...)


"...el duende es un poder y no un obrar, es un luchar y no un pensar. Yo he oído decir a un viejo maestro guitarrista: "El duende no está en la garganta; el duende sube por dentro, desde las plantas de los pies". Es decir, no es cuestión de facultad, sino de verdadero estilo vivo; es decir, de sangre; de viejísima cultura, y, a la vez, de creación en acto."


(...)


“...el duende no llega si no ve posibilidad de muerte, si no sabe que ha de rondar su casa, si no tiene seguridad que ha de mecer esas ramas que todos llevamos, que no tienen, que no tendrán consuelo.
Con idea, con sonido, o con gesto, el duende gusta de los bordes del pozo en franca lucha con el creador. Ángel y musa se escapan con violín o compás, y el duende hiere, y en la curación de esta herida que no se cierra nunca está lo inventado de la obra de un hombre.
La virtud mágica del poema consiste en estar siempre enduendado para bautizar con agua oscura a todos los que lo miran, porque con duende es más fácil amar, comprender, y es seguro ser amado, ser comprendido, y esta lucha por la expresión y por la comunicación de la expresión adquiere a veces en poesía caracteres mortales.”


(...)


FEDERICO GARCÍA LORCA
1898, Fuente Vaqueros (Granada), España

 

......................................


Suscripción gratuita


Puede solicitar su suscripción gratuita
al boletín de Fuegos del Sur, enviando
un correo a: fuegosdelsur@gmail.com

con Asunto: Suscripción


Sobre los derechos de autor

Fuegos del Sur se publica en
Internet desde Marzo de 2003

Fuegos del Sur en Facebook

......................................


Notas:
Foucault, política, psicoanálisis(1)
por Néstor Bolomo

 

- Lacan, Foucault.

La referencia central de Foucault, explícita, es Beckett, “El Innombrable”: qué importa quien habla. Cómo no recordar las reiteraciones de Lacan respecto del lugar de su propio nombre, “Lacan dice..”, “Freud y Lacan”, “Serán lacanianos”, la deliberadamente ambigua “Yo la verdad hablo” etc. y adivinar una distancia con Foucault difícil de referir a consideraciones psicológicas (“rasgos de personalidad”, ambiciones de gloria o trascendencia, etc.)

Lacan fundamentó la función, la presencia del nombre en el psicoanálisis. Del nombre de Freud y del suyo propio. Hay una relación directa entre su posición, que redobló la de Freud, y lo que fue el lacanismo con su locura de autoría y nombre propio. Hay que estudiar lo que se llama “circulación” del nombre. Su valor. Su significación en el capitalismo. Pero lo que es manifiesto es que las referencias al nombre propio contrastan con lo poco que se quiere saber del pasaje al nombre común. Entre los lugares siempre en disputa sobresale el lugar en que se anotan los nombres, la lista, el orden en que se sitúan y a veces hasta el tamaño de las letras.

La herencia de Lacan es la AMP, la de Foucault la de unos maricas asumidos, marginales en serio que se abocaron en serio a difundir un discurso sin hacer de eso mercancía.

- Pregunta por la extensión

A veces, una buena pregunta es capaz de producir efectos por lejos más significativos, más fructíferos que una, incluso que muchas ideas. Fue el caso de la pregunta por la extensión, por la extensión en psicoanálisis: acabó con la institución, con la pequeña institución en la que la pregunta fue planteada.
Se dirá que las instituciones están en crisis, que a veces alcanza con soplarlas para que se desmoronen. No es así. Todo lo contrario: las instituciones – las psicoanalíticas no hacen excepción – no tienen fin. Vencen al tiempo, como quería el siempre recordado autor de “La Comunidad Organizada”. Parece que se dividen pero están reproduciéndose. Parece que se extinguen pero vuelven con otros nombres. Simulan disolverse pero se integran en una institución mayor y más poderosa.
Las instituciones se renuevan al ritmo de los tiempos o bien se mantienen fieles a sus fundamentos. O las dos cosas a la vez. Eso no importa. La institución está siempre lista y dispuesta para celebrar esto o aquello si es lo que la ha hecho durar y permanecer.
La pregunta por la extensión, sin embargo, fue un veneno para el que la institución, ésta al menos, no tuvo antídoto.
Una verdadera pregunta no se detiene. Se encadena con otra y otra y otra más. Lacan recondujo alguna vez la neurosis a una pregunta. Pero era probablemente una falsa pregunta, contestada de antemano, ulterior a su respuesta. Y Lacan lo dijo más o menos en esos términos: no nos preguntamos sino aquello de lo que ya tenemos la respuesta. La pregunta neurótica simula ser pregunta: es una respuesta: el sujeto responde al enigma del sexo con esa pregunta.
Pero hay otras preguntas que corren delante, delante nuestro, que nos llevan. Y si te dejás llevar, sin preguntar a tu vez hacia dónde te lleva una pregunta, eso puede tomarte en un lazo inesperado con la palabra, con el discurso.

 

(1) Fragmento de su libro "Destitución psicoanalítica"


Presentación del libro
destitución psicoanalítica / fragmento y política / Néstor Bolomo / letra viva

Aconteció en el bar "Florentina" del barrio de Palermo el viernes 28 de noviembre.
De presentación mutó a celebración, acompañada de una nutrida concurrencia.
Cuando aparecieron los comentarios acerca del libro fueron surgiendo una serie de ideas, intentaré transmitir algo de lo sucedido. Este encuentro no respondía a una clásica presentación de libro. Más bien presentaba un encuentro de amigos para celebrar la publicación de un libro, propiciado por lo que denominaron un "conversadero" cobijado por el bar.
La intención de estas palabras no es comentar el libro, de paso recomiendo su lectura, sino destacar la recuperación del espacio público para el pensamiento, en este caso para hablar de psicoanálisis y política entre otras cuestiones.
Al modo de un intelectual público causado por la con-versación. Recuperar el psicoanálisis en la comunidad, alejado del encierro, del disciplinamiento y de la oscuridad.



JUAN EUGENIO RODRÍGUEZ

 

¿Para qué sirve hoy la poesía?
por Rodolfo Alonso de su libro "La voz sin amo"
en Media Isla nº 005 año XI

 

Si la poesía tiene todavía algún sentido, en estos tiempos de miseria, es cuando continúa encarnando, a pesar de todo, aquello a lo que Wallace Stevens aludió tan cabalmente en sus Adagia: “la dicha del lenguaje”. La sociedad de consumo, la sociedad del espectáculo, nos han embebido en su atmósfera estridente y demagógicamente chata, falsa en el doble sentido de imitadora y deshonesta, que se ha convertido en el aire que respiramos, en una seudo-cultura populista y no popular producida seductoramente por los grandes medios masivos de incomunicación. Con sus efectos deletéreos sobre la espontaneidad creadora de la gente, inclusive del lenguaje, especialmente del lenguaje.

 

Artículo Completo >>

 

ADVERTENCIA (1)


La representación ficticia de una acción, de una experiencia, suele dispensarnos del intento de cumplirlas en un plano real y en nosotros mismos.

"El problema de cierto desorden o mal que acaba de ser resuelto en el escenario, indica que ha quedado efectivamente abolido, pues, según las convenciones dramáticas de nuestra época, la representación teatral sólo puede ser representación de un hecho. Pasemos, por lo tanto, a otra cosa y dejemos que nuestro corazón se hinche de orgullo desde que tomamos partido por el héroe que intentó, y logró, la solución."

Esto es lo que una conciencia conciliadora no deja de susurrar a los espectadores. Pero ningún problema expuesto debería resolverse en la imaginación, sobre todo porque la solución dramática corre hacia un orden social acabado. Por lo contrario, que estalle el mal en el escenario, que nos muestre desnudos y nos haga huraños, si es posible, y sin otro recurso que nosotros mismos.

El artista, o el poeta, no tiene por función hallar la solución práctica de los problemas del mal. Que acepten ser malditos. Perderán el alma, si la tienen; pero no importa: la obra será una explosión activa, un acto a partir del cual el público reaccionará, como quiera o pueda. Si el "bien" debe aparecer en la obra de arte, lo hará por gracia de los poderes del canto, cuyo vigor, por sí solo, magnificará el mal expuesto.

Algunos poetas de nuestros días se entregan a una operación muy curiosa: cantan al Pueblo, a la Libertad, a la Revolución, que por ser cantados se ven arrojados y clavados en un firmamento abstracto, donde figuran, derrotados y desinflados, en constelaciones deformes. Desencarnados, se vuelven intocables. ¿Cómo acercárseles, amarlos, vivirlos, si se los ha enviado tan extraordinariamente lejos? Escritos a veces lujosamente, se convierten en los signos constituyentes de un poema; y como la poesía es nostalgía y el canto destruye su pretexto, nuestros poetas matan lo que querían hacer vivir.

¿Quizá no me hago entender con claridad?


JEAN GENET
1910, París, Francia

(1) Advertencia del autor que antecede a su obra "El balcón"

 

......................................


Suscripción gratuita


Puede solicitar su suscripción gratuita
al boletín de Fuegos del Sur, enviando
un correo a: fuegosdelsur@gmail.com

con Asunto: Suscripción


Sobre los derechos de autor

Fuegos del Sur se publica en
Internet desde Marzo de 2003


Fuegos del Sur en Facebook

......................................




Alienación societal y goce

por Luis Langelotti
lic.langelotti@gmail.com


Supermercado fin de semana. El apuro, el empujón, el no respeto por la más mínima distancia, el suspiro. Esto es no-todo lo que pasa, pero aparece claramente en primer plano. Carencia de palabra, de ternura, de tacto, de sensibilidad. Tal vez convenga interrogarse respecto de ciertas situaciones cotidianas generadas por la “sociedad de consumo”, donde la subjetividad misma aparece en cierta medida arrasada por un empuje ciego, impulsivo, frenético a tener el objeto. Ese objeto cuya consistencia supuesta no es más que ilusoria, puesto que no deja de ser un significante perteneciente al campo del Otro, como todo significante. Nuestro mundo es un mundo de discurso, entendiendo a este como la diacronía de ese tesoro sincrónico de elementos diferenciados que hacen a la estructura simbólica.

Inconscientemente transita el hombre y eso no siempre conlleva lo mejor. El ejemplo es Edipo, ese que sin saber termina actuando un oráculo ignorado, signos del libreto que nos atraviesa y del que alguna noticia podemos tener. Porque el inconsciente no es un mero ignorar, sino un saber ignorado. Y allí reside la implicancia de cada cual, su responsabilidad, respecto de si quiere saber o no lo que sabe. Recuerdo el caso de una consultante que admitía haber estado toda su vida “actuando inconscientemente”. Se me ocurrió preguntarle si se refería a haber estado actuando fantasías reprimidas. La idea vulgar de “actuar inconscientemente” no sabe lo que dice, porque dice más de lo que dice. Dice mucho.
En la masa ese retorno sintomático de fantasías reprimidas donde imperan la impulsividad y el descalabro, se vuelven cosa cotidiana. La masa es en cierta forma una "cosa" indiferenciada. Lo que introduce allí la diferencia es la palabra hablada, como corte en acto que marca un límite con respecto a la tendencia a la unificación.

Al estar pasivizados frente al significante, la realidad se vuelve una roca inconmovible, una evidencia estática incuestionable y el otro, sujeto de la palabra, deviene un objeto tan hermético y consistente, al que sólo cabe, o bien, obedecer sin chistar, o bien, destruir sin mediación alguna. El objeto – por ejemplo, del consumo – se torna tanto más rígido, más necesario, más evidente, más conocido, más indispensable, cuanto que más fijeza inconsciente tiene el sujeto para con los signos que lo hablan. Acceder a esa determinación psíquica equivoca la obsesión para con los “objetos” de la realidad, incluido el lazo con el otro hablante. Cuanto más seguro está el individuo que sabe lo que piensa, lo que quiere, lo que siente, qué está bien y qué está mal, menos acceso por consiguiente tiene a las sobredeterminaciones de fondo que vuelven su ser y su realidad una cosa maciza, estanca, tal vez absolutamente brillante, pero ciertamente mortificada.


Artículo Completo >>



Víctor Hugo Ibáñez

 

GUESERO E´ CAMPO


“Pongalé grasita de iguana macho
mezclaita con yerba güena, eso, eso,
con eso se va a poner bien güeno”.

El cántaro como la voz
contiene en el agujero
el dolor abismal que viene del alma.
Dolor que guarda el origen de un cántaro roto.

“Úntele, úntele con ese sabor
de la palabra, donde duele.
Pa´que de a poco se vaya sanando
Y el cántaro cure esos guesos rotos”.


ALEJÁNDOME


Subo, ayudado por la mano que me guía
en el reverso de la cabina de una pick up,
entre bártulos desparramados, me siento.
Arranca el andar y una nube de polvo
va borrando la casa que ya nunca será.

Solo un recuerdo me ronda,
de nubes, polvo y ese lugar.
Camino tieso por caminos inciertos.
¿Tierra, dónde estas? ¿Y mi lengua? ¡Y mis estrellas…?
Ya nada es.

¿Cómo vivir…? Tiempo sin tiempo que me vio nacer
y sin oportunidad de despedirme?

Nada vuelve atrás.
Pero… ¿Y yo, dónde quede?
Mi cuerpo esta en mi presente
y algo de mí, quedo allá.

Dicen: “el tiempo lo cura todo…”
“Querido tiempo, avísale a mi algo
que estoy acá y que sin él no vivo.”

¿Qué llave falló, que mi cuerpo salio
y mi alma quedo adentro?

Siempre anhelo en un cigarro, algo que perdí.
En la oscuridad de mis pensamientos me pregunto.
¿Será que alguna vez fue mío
o ya estaba perdido lo que perdí?

Anhelos siempre anhelos…

 

VÍCTOR HUGO IBAÑEZ
1966, Orán, Salta, Argentina

nexus.victor@gmail.com


El amor sensual

por Juan Eugenio Rodríguez
jeuroz@gmail.com


PRIMERA PARTE


A lo largo de este escrito me propongo pensar la cuestión de “lo imposible” y “la preferencia amorosa”, destacar su importancia para la cultura. Voy a sostener que ambas son condiciones necesarias de la exogamia y del amor sensual.
Si bien estas cuestiones fueron desarrolladas en “Tótem y Tabú” en los considerandos de la fratría, esos aportes freudianos quisieron ser silenciados desvalorizando la fuente. En este sentido Freud señaló que el suyo no era un estudio antropológico, sino que se trataba de cómo el psicoanálisis se vale del capital simbólico producido para efectuar una lectura según lo indican los principios teóricos psicoanalíticos y el método de la interpretación del inconsciente.
La “denegación cultural” y la “renuncia pulsional” tienen mucho que ver con los vínculos sociales entre los hombres, como también son la causa de la hostilidad con la que tienen que luchar todas las culturas. La hostilidad hacia la cultura se dirige directamente a la prohibición del incesto, se dirige a lo que coarta la satisfacción de poderosas pulsiones.
La repuesta fantasmática de esa hostilidad sería la siguiente: Todo-Se-Puede. Prescindiendo del principio de realidad se trata de desmentir lo imposible.
La prohibición a la que me refiero define la inaccesibilidad del objeto y a su vez produce un lugar para lo imposible, un orden simbólico. Es lo que hace posible la preferencia, que no podría desplegarse en la indiferencia. La singularidad que se expresa en la preferencia amorosa surge de la diferencia. Un desarreglo en esa interdicción (interdecir) produce un sujeto coartado, produce mortificación.
Desestimar lo imposible, rechazar un lugar para la insatisfacción, para el aburrimiento o para la decepción, todo ello incrementa el imperativo superyoico. Por la vía del goce ruin, buscar el goce. Se retrae el erotismo, queda afectada la economía libidinal y se daña el lazo social. Por este camino, dirá Freud, se pretende desmentir un fragmento de realidad efectiva.
La preferencia amorosa provoca el amor sensual, como deseo sexual es un encuentro entre la sexualidad y el erotismo, es una metáfora. La interdicción es muy importante para pensar el amor sensual, se encuentra vinculada al decir y a los otros, promueve el erotismo y resulta necesaria para poder pensar al sujeto freudiano.
Por otra parte, al amor sensual lo debemos considerar como una realización contingente y episódica que suspende lo imposible y al mismo tiempo lo sostiene y lo transforma. Este amor no es un tapón, más bien se trata de una apertura. Surge debido a la preferencia y va contra el fenómeno de masa. La singularidad del síntoma resulta decisiva para desasirse de la masa y producir un acontecimiento que desbarate la unificación rígida de la mortificación. El síntoma neurótico que no ha resignado la satisfacción sexual directa se ubica como un modo de resistir a la masa.
En este punto debemos señalar la diferencia entre el amor sensual y la servidumbre enamorada; ésta última implica la desestimación de la satisfacción sexual directa, la sumisión humillada al ideal, la máxima obediencia y la falta de crítica.
Todo esto favorece el fenómeno hipnótico, favorece el fenómeno de masa. Un ejemplo serían los consumidores, los televidentes, etc., identificados recíprocamente.
La indiferenciación es una de las consecuencias más notorias de la miseria psicológica de la masa propia de la cultura de la mortificación.



Artículo Completo >>




 

 

Página actualizada Enero 2015
Página web: www.fuegos-delsur.com.ar
Correo: fuegosdelsur@gmail.com
©Fuegos del Sur, psicoanálisis en movimiento.
Buenos Aires. República Argentina.