El Destino y el fantasma
por Juan Eugenio Rodríguez
Cuando Oscar Masotta
en “Sexo y traición en Roberto Arlt” nos presenta
los personajes arltianos, dirá de ellos que tienden hacia
la certidumbre de la derrota para rechazar de plano la incertidumbre
de la posibilidad de la victoria, y que esos derrotados desde
el nacimiento son en verdad los forjadores de la propia derrota.
Se quejan de su humillación para no olvidar ni por un instante
su condición de humillados. Este carácter de naturaleza
terminada que impregna a un personaje se difunde a los otros personajes
y el cuadro total de la obra es una colección de personajes
estáticos, de seres condenados a ser lo que son, a ser
de una sola pieza.
Para poder producir algún cambio se presenta como necesario,
no ser indivisible e inmutable, no ser lo inmóvil. Estos
humillados que nos presenta Arlt son naturalezas muertas que se
encuentran interiormente vacías. Van de la humillación
al silencio y del silencio a la humillación. Cuando en
ellos aparece algún episodio de angustia se asemeja a la
angustia tóxica de las neurosis actuales descritas por
Freud.
Lacan ubica la apatía, la indolencia, en el camino del
hedonismo. El hedonismo es una doctrina que proclama el placer
como fin supremo de la vida. Podemos anudar a ésta otro
supuesto que consiste en afirmar que el hombre busca fundamentalmente
su propio bien. Estas definiciones permitirán algunas reflexiones
de las que nos vamos a valer. En los inicios del psicoanálisis
lo que regía al aparato psíquico era el principio
del placer, recordemos brevemente su definición, se trata
de un principio que busca el equilibrio y la armonía entre
placer y displacer. Su búsqueda es la de reducir las tensiones,
a menor tensión mayor placer. Todo aquello que represente
un conflicto se intenta reducir a cero. Sin embargo en 1920, Freud
nos presenta el más allá del principio del placer
como más originario y por lo tanto predominante. Un nuevo
dualismo surge en este escrito freudiano, ahora el aparato psíquico
está regido por el par pulsión de vida y pulsión
de muerte, aunque la pulsión más originaria sería
la pulsión de muerte que destrona al principio del placer.
La cesación del dolor es lo que estaría en los fundamentos
del hedonismo y no la búsqueda del placer como principio
absoluto de esa doctrina. La apariencia con la que se presenta
es la misma que descubre Freud, el principio del placer busca
reducir la tensión del aparato, mantener cierto equilibrio,
cierta armonía, al reducir al mínimo la tensión.
La descripción de la función sería que el
aumento de la tensión provoca displacer en el aparato y
éste busca disminuirla mediante la descarga. En las toxicomanías,
por ejemplo, en lugar de la búsqueda de placer se busca
la cesación del dolor, reducir el conflicto a cero sosteniendo
la ilusión de un área libre de conflicto. En la
procura de la satisfacción absoluta se encuentra muchas
veces la muerte. Lo que encubre el principio del placer es que
está al servicio de la pulsión de muerte.
La afirmación de que el hombre sólo busca su propio
bien está cuestionada en sus fundamentos por la búsqueda
de un goce ruinoso. En los relatos de algunas personas encontramos
vivencias que hacen la impresión de un Destino que las
persiguiera, de un sesgo maligno y desde el comienzo el psicoanálisis
consideró que ese Destino fatal era autoinducido y estaba
determinado por influjos de la temprana infancia que no se abandonaron.
Se conocen hombres en quienes toda amistad termina con la traición,
amantes cuya relación tierna con la mujer recorre siempre
las mismas fases y desemboca en idéntico final, etc. Una
compulsión a la repetición que se renueva cada vez,
como si lo que se repite cada vez fuera el fracaso.
De la apatía se puede hacer religión, como los personajes
arltianos, una verdadera masa de mortificados que viven una existencia
vacía libre de conflicto.
Lo más revulsivo que nos dice Freud en “Más
allá del principio del placer” es que la compulsión
a la repetición procura un goce que va contra la vida.
Aquí se nos esclarece la definición de mortificación,
al pensarla desde esos personajes de Roberto Arlt que están
muertos en vida. Para ellos es preferible el saber antes que la
incertidumbre, saberse derrotado es más tranquilizador.
Freud sostiene que la resistencia del yo está al servicio
del principio del placer, en la búsqueda del supuesto equilibrio,
supuesta armonía. La repetición provoca displacer
en el yo porque remueve lo reprimido. Lo novedoso es que la compulsión
de repetición devuelve vivencias pasadas que no contienen
ninguna posibilidad de placer y que tampoco en aquel momento fueron
satisfactorias. ¿De donde surgen esas vivencias que no
fueron satisfactorias?
Dirá Freud que el florecimiento temprano de la vida sexual
infantil estaba destinado a sepultarse, el sepultamiento
del complejo de Edipo. La pérdida de amor y el fracaso
dejaron como secuela un daño permanente del sentimiento
de sí. Este es el fin del amor típico de la infancia.
Lo que se repite en la transferencia es ese amor típico
que se fue a pique, que fracasó.
Aún así se repite. Que el complejo de Edipo estaba
destinado a sepultarse nos permite descubrir
la vinculación entre ese Destino que nos persigue y el
fantasma, pues el fantasma va a la cuenta de lo autoinducido.
En tanto no se renuncia a la realización de ese amor incestuoso,
no se renuncia a la certeza de saberse derrotado. Ese goce nutre
el fantasma. Es por ello que, como decía Freud, no se puede
enfrentar a esas fuerzas en ausencia, ni en efigie.
La repetición se verifica tanto en los sueños de
neurosis traumáticas como en el juego de los niños.
En el juego infantil compulsión de repetición
y satisfacción pulsional placentera directa parecen
entrelazarse en íntima comunidad, debido a que en el juego
infantil se introduce el sujeto como efecto de la operación
simbólica, como ocurre en la agudeza. El poeta no nos ahorra
vivencias dolorosas, pero nos provoca una satisfacción
placentera directa. Sin embargo, para que se introduzca el sujeto
debe operar la renuncia.
“La falta de olvido es lo mismo que la falta de ser,
puesto que ser no es más que olvidar. El amor de la verdad
es el amor de esa debilidad a la que hemos levantado el velo,
es el amor de lo que la verdad esconde y que se llama castración.”
Jacques Lacan
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Roberto
Arlt
"El bodrio eterno con su italiano eterno, su gallego eterno,
y su ruso eterno...y el compadrito de arrabal que no emociona
a nadie porque lo ha sustituido el ultramoderno pistolero con
su fusil ametralladora"
Marzo de 1932
A mi esposa Carmen
Antinucci
Me hubiera agradado
ofrecerte una novela amable como una nube sonrosada, pero quizá
nunca escribiré obra semejante.
De allí que te dedico este libro, trabajado por calles
oscuras y parajes taciturnos, en contacto con gente terrestre,
triste y somnolienta.
Te ruego lo recibas como una prueba del grande amor que te tengo.
No repares en sus palabras duras. Los seres humanos son más
parecidos a monstruos chapoteando en las tinieblas que a los luminosos
ángeles de las historias antiguas.
Por eso no encontrarás aquí doradas palabras mentirosas,
ni verás asomar el pie de plata de la felicidad, pero tú,
que eres comprensiva y tan amiga mía, recíbelo como
recibiste mis otros libros, escritos bajo tu mirada pensativa.
Tu agrado será mi mejor premio.
(dedicatoria de
"El jorobadito" 1933)
La isla desierta
(Fragmentos, 1938)
Empleada 2 -¿A dónde va, don
Manuel?
Manuel
-A correr mundo. A vivir la vida. Basta de oficina. Basta
de malacate. Basta de nùmeros. Basta de reloj. Basta de
aguantarlo a este otro canalla. (Señala la mesa del
jefe)
Empleado
1 -¿Quién es el otro?
Todos -¿Quién
es?
Manuel
(perplejo) -El otro... el otro... el otro...
soy yo.
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Mulato -Siempre bajo los árboles hay hombres
y mujeres haciéndose tatuar. Y uno termina por no saber
si es un hombre, un tigre, una nube o un dragón.
ROBERTO ARLT
1900-Buenos Aires
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El
Picadero Experimendo
Los invitamos el
sábado 22 de Junio a partir de las 19:00
hs en la Casa del Pueblo CABA (Av. Entre Ríos 488)
a “El Picadero Experimendo”, una experiencia sociocultural
con multiplicidad de voces, una forma diferente de interacción
con las distintas expresiones artísticas, con entrada libre
y gratuita.
En esta ocasión, tomando como eje al movimiento cultural
“Teatro Abierto”, que surgió como una reacción
cultural de la gente de teatro en contra de la dictadura militar
que azotaba el país. El hecho que la cultura se levantara
masivamente también tuvo su impacto en las esferas oficiales
y su reacción no se dejó esperar. Una semana después
de iniciado el ciclo, el 6 de agosto de 1981, desconocidos colocaron
tres bombas en la Sala del Picadero, cuando se presentaba la pieza
"Tercero incluido" de Eduardo Pavlovsky, incendiándola.
Cuarenta y ocho horas más tarde de aquel atentado, Teatro
Abierto pudo continuar en el Teatro Tabarís, la más
comercial de todas las salas de la calle Corrientes y con el doble
de capacidad que el Teatro del Picadero. El ciclo se desarrolló
a sala llena y con un entusiasmo del público que superaba
el fenómeno teatral para convertir cada función
en un mitín antifascista.
De esta manera, se proyectará el documental “País
cerrado, teatro abierto” de Arturo Balassa y se
presentará la obra “Tercero Incluido”
de Eduardo Pavlovsky, interpretada por la Escuela Municipal de
Teatro Lanús, dirigida por Walter Arce y con la actuación
de David Bogado y Yamila Zaya
Paralelamente habrá en la sala de exposiciones "Antonio
Berni" obras de Rocío Luz Pascual, Nicolás
Ezequiel Scagni, Victoria Martín y del "Colectivo
de fotografía".
También estará presente el taller de improvisación
coordinada "Círculo de voces" dirigidos por Nicolás
Nobili.
La noche culminará con recitales de bandas en vivo.
ENTRADA
LIBRE Y GRATUITA
CABA. Av. Entre Ríos 488, Monserrat.
www.casadelpuebloweb.com.ar
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Aguafuerte "El sueño
de la razón produce monstruos" 1797 - Francisco de
Goya
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la institución
psicoanalítica (*)
por
Néstor Bolomo
¿Es legítimo
juzgar una institución psicoanalítica por su modo
de presentarse, sus gacetillas, sus declaraciones, su página
en Internet?
Sí, sin duda. Como lo es tener en cuenta sus actividades,
el texto de sus invitaciones y convocatorias. Y también
los “formatos”, esto es, sin pretender con ello ningún
análisis semiológico riguroso, intentar leer allí
mensajes y significaciones - que apenas lo requieren, puesto que
hablan, en su mayoría, por sí solos.
Se trata de discurso. No es el único modo ni el único
espacio en el que el discurso de la institución, de las
instituciones, se manifiesta. Pero es un espacio privilegiado
porque es desde donde se dirigen a la sociedad, “representando”
al psicoanálisis como a veces se proclama.
Dejemos a un lado la cuestión de la representación,
pasemos también la de si el psicoanálisis es representable,
qué o quién podría representarlo y de qué
se trataría en esa operación y limitémonos
en principio a tomar nota, como se dice, de lo que hay.
Lo que hay es una oferta. Homogénea, por lo menos mucho
más homogénea de lo que podría suponerse
a partir de supuestas diferencias entre las instituciones en cuestión.
Se ofrecen antes que nada cursos. Es lo que aparece en el lugar
central de las páginas en las que se presentan las instituciones.
Y es el contenido, central también, de lo que anuncian
sus publicidades.
Los cursos, llamados también “seminarios”,
a veces ciclos, o “cursus”, son presentados a menudo
como “intensivos”. Otras veces se denominan de postgrado
aunque no suelen explicitar el grado al que, se supone, suceden
(no se trata, evidentemente, del grado que toma el analista en
la institución: a.e., a.m.e., etc.) y parece sobreentenderse
que se trataría del título de psicólogo o
tal vez de médico. Los cursos, en las instituciones de
más envergadura, están organizados dentro de un
“instituto”. En una de ellas existe incluso un Colegio
de Graduados. Hay también maestrías "con práctica”
y por cierto “diplomados”.
La función y finalidad de los cursos son la enseñanza
y la formación (se habla de “espacios de formación”,
“exigencia de formación permanente”, etc.)
términos, habrá de recordarse, que merecieron alguna
consideración por parte de Lacan.
Estos modos que no parecen distinguirse de los de cualquier oferta
de formación profesional o universitaria, se acompaña
sin embargo de declaraciones de método o de principios
que garantizarían el estatuto psicoanalítico de
lo que se ofrece. Así, la institución que referíamos
recién (la del instituto, el colegio de graduados, los
diplomados, etc.) declara estar guiada por “una interrogación
permanente sobre los aparatos de enseñanza para que éstos
sean cada vez más acordes al real propio del psicoanálisis”.
Y transcribe una conferencia en la que curiosamente se recuerda
que “en ninguna parte del mundo existe diploma de psicoanálisis”
(en el mismo espacio en el que se habla de graduados y diplomados,
práctica clínica, etc.). También define las
actividades como “enseñanza de postgrado” y
dice que se llevan a cabo “manteniendo las coordenadas de
la orientación lacaniana.”
(*) publicado
en el blog:
destitución psicoanalítica. barcelona-buenos aires
Artículo
Completo >>
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ROBERTO
ARLT . OSCAR MASOTTA . SIGMUND FREUD . JACQUES LACAN
Coordinación:
Juan
Eugenio Rodríguez - Eleonora D'Alvia
Abierta
la inscripción al seminario de poesía y
psicoanálisis 2013 organizado por el Departamento de Actividades
Socioculturales de la Secretaría de Extensión Universitaria
de la Universidad Nacional de La Matanza
INFORMES
E INSCRIPCIÓN:
Oficina de socioculturales de lunes a viernes
de 10 a 18:30 hs tel. 4480.8937 / 4651.3035
correo: extension@unlam.edu.ar
Roberto Arlt y el psicoanálisis
La propuesta de
este año es abordar la obra de Roberto Arlt, poeta argentino
nacido con el siglo XX y el encuentro entre ésta y el psicoanálisis.
Dice Oscar Masotta: “La obra de Arlt es el estertor
de una época donde lo que se sabe de la vida se mezcla
con la vida, donde el conocimiento no se separa de la existencia,
donde la confusión y el equívoco comienzan a tener
un valor de verdad.” En Arlt está presente la
dimensión política del padecimiento subjetivo. Lo
que no anda, lo que falla, lo que cojea como dice Lacan.
¿Qué puede aportar hoy la obra de Roberto Arlt?
La escucha analítica según el planteo freudiano
se basa en no presumir ninguna idea, cualquiera fuera, seguir
aquello que plantea el sujeto que se está en la vía
de escuchar, a partir de la singularidad de los términos
verbales que utiliza. Sin embargo, lo que es perturbador es que
en la historia del análisis no han aparecido fantasmas
totalmente originales, se descubren siempre las mismas viejas
cosas.
“¿Qué
es la repetición? Leamos el texto de Freud y veamos lo
que articula. Lo que precisa de la repetición es el goce,
término que le corresponde en propiedad. En la medida que
hay búsqueda de goce en tanto repetición, se produce
lo que está en juego en ese paso, ese salto freudiano –
lo que nos interesa como repetición y que se inscribe por
una dialéctica de goce, es propiamente lo que va contra
la vida. Si Freud se ve, de algún modo, obligado por la
misma estructura del discurso, a articular el instinto de muerte,
es en relación con la repetición.” Jacques
Lacan (1969)
El espacio se propone
desarrollar la cuestión de la economía del goce
y sus consecuencias socio- históricas en el lazo social.
La paradoja entre la singularidad y el padecimiento común
como cuestión crucial de la clínica contemporánea.
“Hay en
el psicoanálisis, si se quiere, un pesimismo radical. La
verdad – como enseña Lacan – no consiste en
ideas, ni en el significado, sino que insiste en ellas.”
Oscar Masotta (1969)
La convocatoria es
a participar del seminario anual de poesía y psicoanálisis
en la Universidad Nacional de La Matanza.
Eleonora D'Alvia
Juan Eugenio Rodríguez
Bajar el programa del seminario 2013
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Práctica del detalle(*)
por Daniel
Mutchinick
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En la primera entrevista,
un hombre de agradable presencia
relataba, sin implicarse mucho, problemas varios, familiares y
de negocios.
Al término del encuentro, de esta primera entrevista, no
quedé con ninguna impresión particular, más
allá de que deberíamos hacer un nuevo encuentro.
No me parecía escuchar cómo la transferencia se
estuviera situando y no hubiera podido apostar que el hombre volviera
a un nuevo encuentro que pactáramos.
Al despedirlo, él saca una tarjeta de esas que se llaman
personales y, que tienen el nombre y datos particulares y me la
extiende. Agrega en ese mismo movimiento que cualquier cosa que
necesite, me comunique con él.
Yo me apresuro, casi me abalanzo, a tomar a mi vez, una tarjeta
de las mías, de esas que no utilizo nunca, ciertamente
con los datos desactualizados, y se la extiendo diciéndole:
"Por el contrario -mi tono era grave, con vos de circunstancia-
no dude usted -le acentúo- en llamarme si me necesita."
Quedé un poco extrañado por esta intervención,
que me pareció poco propicia y todavía lo estaría,
si por varios años, este hombre no hubiera construído
un análisis, para desentenderse de un lugar sostén
de la demanda del Otro, en que lo puso la temprana muerte de su
padre y la demanda loca de la madre.
Diría que su análisis le ahorró muchas tarjetas,
de esas que repartía en exceso.
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Relata en su análisis
como le molesta que en la mesa familiar, su hija coma con la boca
abierta, y dice equivocando: "cómo me molesta que
mi hija hable con la boca abierta".Se escucha en lo que dice
y se ríe. Ahí se produjo una interpretación
que la risa anotó. Podría haber pasado desapercibido,
pero se rió, como en el chiste; hay algo de verdad en juego.
Por lo que escuchamos después podemos decir que ese hombre
ya no es el mismo respecto a aquello que lo situaba. No es el
mismo respecto a las dificultades que le presenta que su hija
tenga palabra propia. Obviamente se abrió aquí una
historia de su sometimiento familiar, que no viene al caso proseguir.
Pero algo de verdad ahí se tocó. Donde este hombre
se ríe es porque no se puede terminar de decir. Roza un
trozo de real. Ya no será lo mismo desde que se ha reído
de ese sometimiento hasta entonces necesario.
(*) de su libro "El saber de la herejía"
Ed. Letra Viva 2011
Clínica de la ocurrencia (*)
por Daniel
Mutchinick
"Fíjense en el fenómeno que se produce en los
que acuden a los tiradores de cartas, o a los que adivinan la
suerte. Lo siguiente es contarle a un tercero que con él,
ése, la acertó. En general es eso. Pero ¿qué
es lo que se defiende cuando se defiende al tirador de cartas?
No tanto lo que dijo, sino que supo. Es decir, que ahí
tenemos una manera de encuentro de una demanda de saber supuesto
al otro y cómo se aguanta a pie firme que eso se sostenga,
aunque no avance un ápice sobre aquello que la demanda
realmente pedía."
(*) de su libro
"El saber de la herejía"
Ed. Letra Viva 2011
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Pier Paolo Pasolini
Las
cenizas de Gramsci
IV
El escándalo de contradecirme, de estar
contigo y contra ti; en el corazón contigo,
en la luz, contra ti en las vísceras oscuras;
a
mi traidor estado paterno
-en el pensamiento, en una sombra de acción-
me sé a él apegado en el calor
de
los instintos, de la pasión estética;
atraído por una vida proletaria
a ti anterior, es para mí religión
su
alegría, no su milenaria lucha:
su naturaleza, no su conciencia;
es la fuerza originaria del hombre
que
se ha perdido en el acto
para darle la ebriedad de la nostalgia,
una luz poética: y más no sé decir
yo
de esto que no sea justo
sin ser sincero, abstracto amor,
no acongojante simpatía...
Como
los pobres pobre, me agarro
como ellos a humillantes esperanzas,
como ellos para vivir combato
cada
día... Pero en mi condición
desoladora de desheredado,
algo poseo: y es el más exaltante
de
los bienes burgueses, el estado
más absoluto. Pero como yo poseo
la historia, ella me posee y me ilumina:
¿pero
para qué sirve la luz?
PIER
PAOLO PASOLINI
5 de marzo de 1922,
Bolonia
Italia
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Producción de subjetividad
y salud mental
por Juan Eugenio Rodríguez
jeuroz@gmail.com
INTRODUCCIÓN
Intento demostrar en este escrito
la estrecha vinculación entre salud mental y producción
de subjetividad. Las vías de producción de subjetividad
conducen a revitalizar los lazos sociales profundamente dañados
por la mortificación. La poesía y el psicoanálisis
como procederes críticos favorecen la producción
de subjetividad.
Cuando se trabaja en el campo de la salud mental, estamos trabajando
por el restablecimiento de comunidades o de sujetos que han perdido
precisamente sus derechos, ya sea por una represión social
y política o por su propia estructuración psíquica.
La cultura de las neurosis actuales al barrer con el erotismo
favorece la toxicidad y promueve una sociedad anónima donde
el consumo es el anestésico. En tiempos de franca hegemonía
de la técnica no hay lugar para la castración.
La importancia que el concepto de castración tiene para
el psicoanálisis llega hasta su función de nudo.
Nudo que es responsable de la constitución del sujeto del
deseo inconsciente irreductible a la conciencia. Considero ésta
una cuestión conceptual fundamental para la clínica
psicoanalítica.
El padecimiento resignado hace que resulte difícil poder
implementar una movilización que rompa esa cristalización
que representa la resignación. Sin embargo, ubicar a la
cultura de la mortificación en la causa de la enfermedad
resultará decisivo.
Tomaré algunas ideas de la definición que hace Freud
de cultura en el “El porvenir de una ilusión”
del año 1927 (especialmente en los dos primeros capítulos)
que resultan pertinentes para pensar el concepto de cultura de
la mortificación.
La cultura humana abarca todo el saber y poder-hacer que los hombres
han adquirido para obtener los bienes necesarios y por otro lado,
las normas que regulan los vínculos entre los hombres y
especialmente en lo que se refiere a la distribución de
los bienes.
El acento está puesto en la satisfacción de
las necesidades proporcionada por los bienes: su producción,
conservación y distribución.
Las prohibiciones a las satisfacciones pulsionales más
antiguas hicieron al desasimiento del estado animal primordial
y el advenimiento del estado cultural.
La hostilidad a la cultura representa el núcleo de la cultura
de la mortificación y señala la disposición
universal a la crueldad.
Freud no estaba dispuesto a tomar una posición renegadora
frente a esta cuestión y advierte que los seres humanos
debemos reconocer tendencias destructivas, antisociales y anticulturales.
La cuestión fundamental es qué hacemos con esa disposición
y agrega que “… todo individuo es virtualmente
un enemigo de la cultura, que, empero, está destinada a
ser un interés humano universal.”
Artículo
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foto: Jeuroz
2013
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Fuegos
del Sur se publica en
Internet desde Marzo de 2003 |
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“La singularidad: metáfora de la carencia-en-ser”
por Luis Langelotti
lic.langelotti@gmail.com
Aceptar o tirar la
toalla, resignando esa elección. Cuando digo aceptar, digo
aceptarse. A diferencia de lo que se suele pensar, en el fondo,
queremos ser excepcionalmente iguales. Iguales al modelo que nos
hemos forjado de un ser que no tendría historias. Es decir,
sin historia. Un ser sin historia, una existencia ahistórica:
¡cuántas veces buscamos eso! Rechazamos la historia,
no nos aceptamos y, por eso, caemos en el sin sentido. Nos damos
la cabeza contra la pared, porque renegamos. Renegar nos hace
renegar. El que reniega, reniega. Queja y rechazo, van de la mano.
La ilusión de que podemos llegar a ser ese modelo ahistórico
puja por realizarse. Pero denegar el pasado es vivir un pseudo-presente
que pagamos con nuestro futuro.
Tirar la toalla quiere decir: hundirse, dejarse inundar, entregarse
a la marea interna que corre según lo establecido. La marea
interna nos mueve, sagazmente, como cuando estamos en el mar divirtiéndonos
y, de pronto, vemos que nos hemos alejado un montón sin
darnos cuenta: “¡Epa! – nos decimos asustados
y angustiados - ¡Cómo me ha movido la marea!”
Artículo
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PICTÓRICA
de Rolando Revagliatti
Arte de Tapa y Prólogo: Juan Eugenio Rodríguez
Diseño integral: Mirta Dans
4a edición - año 2011 -
La Luna Que -Poetas Contemporáneos
Colección La flor consagrada/10
más info
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Nuda
Vida y Vida soberana
De la exclusión de la animalidad a la apertura a su enigma
por Eduardo Luis Bianchini
edbianchini@hotmail.com
En este trabajo nos
ocupamos de investigar la confluencia entre dos filósofos
contemporáneos, George Bataille y Giorgio Agamben, respecto
del problema del límite entre humanidad y animalidad. En
este punto coincide un eje importante de la obra de Agamben, con
un eje que es central en la obra Bataille. Esta eje común
puede expresarse del siguiente modo: El límite entre el
hombre el animal sólo puede ser atestado en la experiencia
del hombre mismo, en tanto este límite implica una separación
del hombre respecto de sí mismo, que tiene consecuencias
políticas, sociales y económicas. Esta experiencia
se ha expresado en la historia del pensamiento occidental como
una escisión en el hombre entre lo humano en él
y aquello en que no puede reconocerse como tal, lo animal. Los
polos de esta cesura no están dados, ni son independientes
entre sí, sino que se constituyen en su tensión
con el otro polo. Esta tensión, si bien es estructural,
adopta cada vez diferentes formas históricas. En el presente
la tensión hombre-animal adopta la forma extrema de una
post-historia. La historia de occidente es, según Agamben,
la historia de la metafísica humanista en tanto metá
en la que se intenta superar la mera physis (lo animal) hacia
la obra del hombre o mejor dicho hacia el hombre en cuanto obra.
Nuestra post-historia está signada por el abandono de este
proyecto humanizante que defina a la “vida humana”
excluyendo de ella el mero hecho de vivir (la nuda vida). El hombre
contemporáneo ha llegado a convertir su pura vida animal
en un objeto de manipulación técnica y de gestión
política, sin trascenderla ya hacia ninguna obra o sentido
humanizante. En consecuencia el hombre occidental contemporáneo
es un hombre post-histórico, que no puede distinguir su
humanidad de su animalidad. Como consecuencia de ello su política
se plantea enteramente como una biopolítica. Tanto Agamben
como Bataille coinciden en la tesis de nuestra condición
actual como post-histórica, pero para ambos esta condición
no debería consistir en el puro dominio tecnológico
sobre la vida, sino en la posibilidad de una nueva comprensión
ontológica del hombre en tanto ser viviente. Esta ontología
no busca proponer una nueva forma articulación-superación
entre el hombre y el animal, sino proponer el enigma de la separación.
La experiencia de la separación respecto del animal es
la experiencia de un enigma, en tanto plantea la relación
con un afuera, que está más allá del límite
de la cultura y del logos. Se trata en consecuencia de la experiencia
de lo que está más allá del Ser y del sentido.
Esto implica una relación con un no-abierto, una latencia
que precede a toda ilatencia (aletheia). De allí otro punto
de encuentro entre Agamben y Bataille que es, con un montón
de comillas, “lo místico”. Pero en este último
punto es también donde se produce un desencuentro entre
Agamben y Bataille. Bataille ve en lo místico una relación
con lo sagrado, pero con la particularidad de que intercepta esta
última noción con las nociones de “lo soberano”
–en el sentido de lo no servil- y de la “condición
animal”, de la cual se habría separado el hombre
aunque sin dejarla atrás. Agamben ve en esta intersección
una confusión en la que habría caído Bataille,
en parte por influencia de su amigo Caillois. (…) Bataille,
al haber exaltado esta condición animal -“sagrada”-
como soberana no haría más que seguir “…
el impulso que lleva a la modernidad a hacer de la vida en cuanto
tal aquello que se ventila en las luchas políticas”
. Si bien no podremos demostrarlo aquí creemos que contrariamente
a estas afirmaciones de Agamben, la noción batailleana
de lo sagrado es un punto de resistencia subjetivo contra toda
concepción que reduzca la política a la gestión
de la vida biológica (tanto una biopolítica negativa
como positiva). En vez de ello intentaremos mostrar que lo que
Agamben plantea como una superación de la “máquina
antropológica”, que produce lo humano por medio de
una operación de exclusión de una parte animal…
implica una metafísica [postulando una potencia-de-no,
in-operante, a la base de de la potencia humana] que está
implícita en la noción de “vida soberana”
batailleana. Esta [última] noción traduce en la
subjetividad del hombre una potencia negativa que Bataille atribuye
a la naturaleza y al universo mismo.
(Fragmento del
libro "Lenguaje, poder y vida"
Compilación de varios autores a cargo de S. Cabanchik,
Ed. Grama 2010)
|

Agitada
silenciosamente la luna
técnica mixta s/papel -
Jeuroz
2013
EDITORIAL
Enfermedades
en mi casa
Cuando
el deseo de alegría con sus dientes de rosa
escarba los azufres caídos durante muchos meses
y su red natural, sus cabellos sonando
a mis habitaciones extinguidas con ronco paso llegan,
allí la rosa de alambre maldito
golpea con arañas las paredes
y el vidrio roto hostiliza la sangre,
y las uñas del cielo se acumulan,
de tal modo que no se puede salir, que no se puede dirigir
un asunto estimable,
es tanta la niebla, la vaga niebla cagada por los pájaros,
es tanto el humo convertido en vinagre
y el agrio aire que horada las escalas:
en ese instante en que el día se cae con las plumas deshechas,
no hay sino llanto, nada más que llanto,
porque sólo sufrir, solamente sufrir,
y nada más que llanto.
El mar
se ha puesto a golpear por años una pata de pájaro,
y la sal golpea y la espuma devora,
las raíces de un árbol sujetan una mano de niña,
las raíces de un árbol más grande que una mano
de niña,
más grande que una mano del cielo,
y todo el año trabajan, cada día de luna
sube sangre de niña hacia las hojas manchadas por la luna,
y hay un planeta de terribles dientes
envenenando el agua en que caen los niños,
cuando es de noche, y no hay sino la muerte,
solamente la muerte, y nada más que llanto.
Como
un grano de trigo en el silencio, pero
a quién pedir piedad por un grano de trigo?
Ved cómo están las cosas: tanto trenes,
tantos hospitales con rodillas quebradas,
tantas tiendas con gentes moribundas:
entonces, cómo? cuándo?
a quién pedir por unos ojos del color de un mes frio,
y por un corazón del tamaño del trigo que vacila?
No hay sino ruedas y consideraciones,
alimentos progresivamente distribuidos,
líneas de estrellas, copas
en donde nada cae, sino sólo la noche,
nada más que la muerte.
Hay
que sostener los pasos rotos.
Cruzar entre tejados y tristezas mientras arde
una cosa quemada con llamas de humedad,
una cosa entre trapos tristes como la lluvia,
algo que arde y solloza,
un síntoma, un silencio.
Entre abandonadas conversaciones y objetos respirados,
entre las flores vacías que el destino corona y abandona,
hay un río que cae en una herida,
hay el océano golpeando una sombra de flecha quebrantada,
hay todo el cielo agujereando un beso.
Ayudadme,
hojas que mi corazón ha adorado en silencio,
áspera travesía, inviernos del sur, cabelleras
de mujeres mojadas en mi sudor terrestre,
luna del sur del cielo deshojado,
venid a mí con un día sin dolor,
con un minuto en que pueda reconocer mis venas.
Estoy
cansado de una gota,
estoy herido en solamente un pétalo,
y por un agujero de alfiler sube un río de sangre sin consuelo,
y me ahogo en las aguas del rocío que se pudre en la sombra,
y por una sonrisa que no crece, por una boca dulce,
por unos dedos que el rosal quisiera
escribo este poema que sólo es un lamento,
solamente un lamento.
PABLO
NERUDA
1904, Parral
Chile

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Canal de Fuegos del Sur
Pablo
Neruda
Melancolía en las familias
Conservo
un frasco azul,
dentro de él una oreja y un retrato:
cuando la noche obliga
a las plumas del búho,
cuando el ronco cerezo
se destroza los labios y amenaza
con cáscaras que el viento del océano a menudo perfora,
yo sé que hay grandes extensiones hundidas,
cuarzo en lingotes,
cieno,
aguas azules para una batalla,
mucho silencio, muchas
vetas de retrocesos y alcanfores,
cosas caídas, medallas, ternuras,
paracaídas, besos.
No es
sino el paso de un día hacia otro,
una sola botella
andando por los mares,
y un comedor a donde llegan rosas,
un comedor abandonado
como una espina: me refiero
a una copa trizada, a una cortina, al fondo
de una sala desierta por donde pasa un río
arrastrando las piedras. Es una casa
situada en los cimientos de la lluvia,
una casa de dos pisos con ventanas obligatorias
y enredaderas estrictamente fieles.
Voy
por las tardes, llego
lleno de lodo y muerte,
arrastrando la tierra y sus raíces,
y su vaga barriga en donde duermen
cadáveres con trigo,
metales, elefantes derrumbados.
Pero
por sobre todo hay un terrible,
un terrible comedor abandonado,
con las alcuzas rotas
y el vinagre corriendo debajo de las sillas,
un rayo detenido de la luna,
algo oscuro, y me busco
una comparación dentro de mí:
tal vez es una tienda rodeada por el mar
y paños rotos goteando salmuera.
Es sólo un comedor abandonado,
y alrededor hay extensiones,
fábricas sumergidas, maderas
que sólo yo conozco,
porque estoy triste y viajo,
y conozco la tierra, y estoy triste.
Maternidad
Por
qué te precipitas hacia la maternidad y verificas
tu ácido oscuro con gramos a menudo fatales?
El porvenir de las rosas ha llegado! El tiempo
de la red y el relámpago! Las suaves peticiones
de las hojas perdidamente alimentadas!
Un río roto en desmesura
recorre habitaciones y canastos
infundiendo pasiones y desgracias
con su pesado liquido y su golpe de gotas.
Se trata
de una súbita estación
que puebla ciertos huesos, ciertas manos,
ciertos trajes marinos.
Y ya que su destello hace variar las rosas
dándoles pan y piedras y rocío,
oh madre oscura, ven,
con una máscara en la mano izquierda
y con los brazos llenos de sollozos.
Por
corredores donde nadie ha muerto
quiero que pases, por un mar sin peces,
sin escamas, sin náufragos,
por un hotel sin pasos,
por un túnel sin humo.
Es para
ti este mundo en que no nace nadie,
en que no existen
ni la corona muerta ni la flor uterina,
es tuyo este planeta lleno de piel y piedras.
Hay
sombra allí para todas las vidas.
Hay circulos de leche y edificios de sangre,
y torres de aire verde.
Hay silencio en los muros, y grandes vacas pálidas
con pezuñas de vino.
Hay
sombra allí para que continúe
el diente en la mandíbula y un labio frente a otro,
y para que tu boca pueda hablar sin morirse,
y para que tu sangre no se derrumbe en vano.
Oh madre
oscura, hiéreme
con diez cuchillos en el corazón,
hacia ese lado, hacia ese tiempo claro,
hacia esa primavera sin cenizas.
Hasta
que rompas sus negras maderas
llama en mi corazón, hasta que un mapa
de sangre y de cabellos desbordados
manche los agujeros y la sombra,
hasta que lloren sus vidrios golpea,
hasta que se derramen sus agujas.
La sangre tiene dedos y abre túneles
debajo de la tierra.
No
hay olvido (sonata)
Si me
preguntáis en donde he estado
debo decir "Sucede".
Debo de hablar del suelo que oscurecen las piedras,
del río que durando se destruye:
no sé si no las cosas que los pájaros pierden,
el mar dejado atrás, o mi hermana llorando.
Por qué tantas regiones, por qué un día
se junta con un día? Por qué una negra noche
se acumula en la boca? Por qué muertos?
Si me
preguntáis de dónde vengo tengo que conversar con
cosas rotas,
con utensillos demasiado amargos,
con grandes bestias a menudo podridas
y con mi acongojado corazón.
No son
recuerdos los que se han cruzado
ni es la paloma amarillenta que duerme en el olvido,
sino caras con lágrimas,
dedos en la garganta,
y lo que se desploma de las hojas:
la oscuridad de un día transcurrido,
de un día alimentado con nuestra triste sangre.
He aquí
violetas, golondrinas,
todo cuanto nos gusta y aparece
en las dulces tarjetas de larga cola
por donde se pasean el tiempo y la dulzura.
Pero no penetremos más allá de esos dientes,
no mordamos las cáscaras que el silencio acumula,
porque no sé qué contestar:
hay tantos muertos,
y tantos malecones que el sol rojo partía,
y tantas cabezas que golpean los buques,
y tantas manos que han encerrado besos,
y tantas cosas que quiero olvidar.
PABLO NERUDA
1904, Parral
Chile

CARRETERAS
Técnica mixta - - Jeuroz 2007
Juan
Carlos Bustriazo Ortíz
7
he ahí que brilló
en la tiniebla
tu carruaje en medio del viento
con sus metales bermellones
con sus minerales como plata
apagáronseme los estragos
la canicie de mis cenizas
oh mía mía entre lo cárdeno
y empapamiento de la noche
dulces pálidos de las rodillas
porque ya no éramos conturbados
las mandíbulas de la lumbre
ya no comieron del olvido
mi amamantada de la luna
en atamiento en mis costillares
como una rosa ya dormías
y flameáronse los carbones
mi estatuilla mi ramo moro
mi cepa de la noche canela
hinchamiento de mi corazón
en la grosura de lo negro!
(noche del seis de abril.)
8
oh mi dormida entre
mis brazos
cuántos siglos que no teníate
desde los abrigos hollinosos
entre los valles primigenios
desde las cuevas de piel verde
desde los aleros silbadores
desde las cópulas del guanaco
desde las cruces laberintonas
y eran lo creado las pinturas
y entre nosotros cuántos desmayos
una vez fuiste una fogata
fuísteme un sol como en desvarío
y yo pintábate en el vientre
una guarda con miel de abejas
lleguéme herido de una caza
y hierba fuiste forma del unto
entre los cueros de la noche
con el color de la piedra madre
oh mi dormida entre mis brazos
y yo velaba en los pedernales!
9
y otra vez fuiste una
mariposa
de grandes alas escarlatas
oh y en las siestas estallantes
tus ojos eran rogativas
y yo cazaba en los cerrillos
animales de frentes tristes
para que soltaran los fogones
chillantes flores coloradas
chisporroteaban en las cavernas
los tremolantes corazones
otra vez fuiste un chamal blanco
sobre mi pecho con cicatrices
fuísteme un beso neblinoso
una centella desgranándote
oh y en la lengua de la tribu
hablabas tímida con el cielo
y ahora estás entretornada
y largo estoy ensusurrándote
piedras azules pasan volando
y en lo entreoscuro somos polen
10
y ahora estás
para vos sola
con tu sonrisa contra el mundo
cáeme la noche desvencijada
déjame más un ay yaciéndote
quiero tu olor de niebla abierta
sácame vetas de temblor verde
despellejados juanjirones
quiero otra muerte de conana
quiérome esta hasta lo claroso
déjame hacer en esta sombra
hasta la herida del colorinche
cuando respires muy frutona
mora entreblanca o entreoliva
en esta cosa hecha de enjambre
quiérome estar hasta el dios mío
hasta que pálida medanees
o hasta que el buche de la paloma
déjame herir hasta lo amarillo
hasta que tu sed mate otra uva
y entre lo destrozado vivas!
11
déjame ser una
gaviota
en los tomillos de tu nuca
una avutarda de agua y trémolo
en la tazona de tu garganta
déjame ser un mirlo mucho
un gavilán de negro encaje
un cachilote aterciopelado
a media siesta y media laguna
un hornero con pies de barro
y con las sienes de belleza
un gorrión a medio salitre
a media piedra y media lágrima
en tus lomadas tormentonas
déjame ser estantas alas
estantos reinos de volidos
sobre tus costas anochantes
sobre tus líquenes susurrones
sobre tus mujeres de miel muerta
déjame abiertos estos picos
en los azules de lo secreto!
De “Unca Bermeja”
Juan Carlos Bustriazo
Ortíz
1929, Santa Rosa, La Pampa
Argentina
Jorge
Alegret
Papeles
del Sinlugar
Digamos, para empezar, que el amor es una producción de verdad.
García Ponzo
1
Tus piernas están
alzadas
a la raja nácar
de la noche.
Un cadáver romántico
acompaña el espasmo
de la carne
con su letanía
de vodka
y vaselina.
Los condenados del cielo
están marcando tu cuerpo
con ácido de olvido,
y yo soy lo escrito
con tajos de vidrio
sobre tus muslos.
2
En el deseo del amo
hay
cuerpos
lenguas
verdades salobres
de autos alemanes
y las lluvias doradas
de su cocinera.
No olvides esos detalles
cuando lo alojes
entre tus huesos.
3
El agujero en lo real
la pupila,
unas manos pintan de brea
tus alas,
y lo adherido a lo inerte
que habla
y se pudre, pero
el otro no cesa,
sólo es amor en la espesura
del tedio.
Eso negro que
se dilata y se contrae
y es inmune
a un nombre.
4
El presente la llaga,
atraviesa a bisturí
o adviene lapidario?
sé que es altamente corrosivo
para lo que fuera tu objeto,
o mejor:
es jano ciego –los falsos ojos de cerámica
que la abuela me ha cosido en la cara-
que te roe un viento
de sur que es todo adentro,
y te vas en derrames microscópicos
que el bosque preserva
en fuego, a veces.
5
Lo opaco penumbra, y afásico
te nombro con nombres de mueble
o electrodoméstico.
Un rock tarado orna
el temblor de la casilla
cuando pasa el colectivo.
En realidad, cada palabra
sustituye la voz que te invoca,
y es una fuga oculta de lo real.
Lo que había en mí, recursa.
Lo que recursa, se vacía.
La luz atraviesa el vaso de caña
y me quedo más acá
tan acá
que me vuelvo grumos de rostro
lugar escaso
donde se dice silla, cama, vaso,
licuadora, microondas,
etcétera.
6
Dios es una metáfora.
Rabino Goldman
El tiro del final
está en el origen:
lo que te cancela
es preumbilical.
7
Lugares comunes,
como en una milonga de Borges,
tengo los míos: un puñal de hielo,
tu falda azul disuelta
en el viento solar,
el terror de mis vírgenes de yeso.
Una voz en la escarchilla
hace letras de sal en el aire
que caen en el suelo de hojas húmedas.
Lugares comunes que el mar de la caleta
traduce en espuma de luz fría
y hace memorias que derivan entre las algas.
Espasmos de aire muerto que fundan
obra,
¿y la escucha?
¿a quién le habla el saco de huesos?
En el abandono –no en lo escindido-
todo se desvanece, menos la estepa y el daño.
Mis lugares comunes, indecibles.
8
Variante 55 de
“Aullido”, de A. Ginsberg
He visto a las mejores
mentes de mi generación
infestarse con la idea de mercancía,
viviendo en coma, neuróticamente proactivos,
inmersos en un arte analgésico
como cucarachas hipererotizadas penetrando
agujeros de diversos materiales
en los bordes de autopistas
en casitas de Bambi
en sillones plastificados húmedos de cine esloveno,
aunque otra vez haya
circle in the round
y la misma negritud de inviernos con la leña mojada;
ahora hay el no semejar de lo uno, hay vacío encarnado,
y tu piel yéndose ajando mi piel, plegándonos.
9
La manos que hacen lo suyo dentro de
las manos
los ojos que hacen lo suyo dentro de los ojos
y las habitaciones donde nos hicimos
las hendiduras, o coleccionamos
las historias que veladas
nos hacen bajo lo dicho
el sinlugar donde todo discurre
las cosas dentro de las cosas
y el agujero que el verbo florece
a contramano del goce,
todo lo que dentro es extranjería
lo que agosto dentro de agosto
se asomaba en tus ojos y era atardecer
en Gaza
o en la Bahía o en una placita de Coghlan
la dislocaciones dentro del mallín
de lo real
los huevos de la serpiente
y el plexo lunar del amante
abandonado,
lo que múltiple habita un sujeto
y es tan electroacústico y áspero y el wiski
¿cómo se regresa de esos
interiores
si dónde vacila
si entre se disipa
y entonces tan copulativos
que será nada dentro
de la nada?
pedías palabras de almacén
chispas de sexo divino
en callecitas de barro helado
y yo con mis álgebras inútiles
que nos duplicaban leves
en cafés de aire libre de humo
donde los poetas de principio de siglo
renuncian a la poesía,
esos ojos, pues,
esas manos, pues,
que saben lo que de vos se revela
en la estepa donde estás y no estás,
y acaso sangrar toda la noche,
a nadie le interesa
como una despedida que se niega,
¿hay algo más justo
más glamoroso
que no ser?
JORGE ALEGRET
Stella
Maris Juri
Poemas (sin título)
alma en erupción
lava que suaviza las
heridas
magma de lo incierto
¿fuegos de artificio?
un volcán dormía
alguien lo sacó de su letargo
para arrasar la infinitud
de un "pájaro azul"
-------------------------------------------------------------
a través de una alcantarilla,
ojos acechando...
marionetas de lo absurdo
danzan sus miserias
bocanadas de humo
alteran los sentidos
atacan por doquier
duendes infinitos
el "cuello de
la ausencia"
clama piedad
soga ensangrentada
-------------------------------------------------------
fui arrojada al mundo
en un vacío subterráneo
otredad
carne enajenada
polvo milenario dibuja
en mi rostro
aquéllas que dejé olvidadas
cuando Me Nombré
desde los suburbios
de mi abismo interior
STELLA MARIS JURI
|
Poetas
Surrealistas

foto: Eluard y
Picasso
La mujer transparente
Tu voz
era una bebida que yo sorbía silencioso
ante las miradas asombradas
un pájaro de luz
salió de tu cuerpo transparente
pájaro de luz
instante
que revolotea
a una velocidad vertiginosa
atravesando calles y calles
persiguen tu cuerpo que huye
¿cuándo podrás alejar a la jauría enloquecida?
desamparada
te has destrozado al caer
los restos de tu cuerpo se arrastran por todos los rincones
del mundo
ah un día renacerás tú
la
transparente
única, inconfundible
levemente inclinada, nunca caída
rodeada de impenetrable silencio
avanzando tu pie frágil entre la vacilante monotonía
ah un día renacerá tu risa
tu risa de pájaro transparente
tu risa herida.
ALDO PELLEGRINI
Rosario 1903
Argentina
Texto del 2 de abril de 1942
No les
fue inútil a los tres cuerpos hechos de barro y de luz haber
quedado envueltos en sombra y en tristeza superado el cuarto de
siglo en reconstruirlos totalmente las alas que se arrastran colmadas
de azul erizadas de todas sus flores construyeron sobre el granito
de las rocas duramente en cada piso en la ventana está iluminada
con el candil oscureciendo el borde roído del plato la interminable
cadena de peplos agitada silenciosamente por la luna el olor tan
violento del tono violeta oscuro esparcido sobre el verde manzana
y el rocío que empapa de rosa el limón calman hasta
el completo ahogo la acre música naranja que exhala sus cálidos
suspiros a la indulgente oreja abierta del amarillo ocre bruscamente
despierto por las palabras duras y tiernas del excesivo perfume
blanco tornasolado del cristal que la refleja completamente desnuda
miserable comida de bodas celebrada tan ruidosamente tan vergonzosamente
en plena soledad llamada el 11 por la mañana destacándose
del lago de suave oleaje la piel que sostiene la barca atada a la
rama que olfatea un tazón de leche el sortilegio que actúa
directamente sobre su destino lo engloba en el marfil pulido del
que gotean fuegos fatuos encendidos bruscamente en cada hoja que
se mueve un dedo de aire pasea el aceite de sus labios por toda
la extensión del brazo dibujado por la hierba.
PABLO PICASSO
1881, Málaga (Andalucía)
España
El humo se disipa
A donde voraz y ciego
Es el Minotauro el fuego
Y es el laberinto el humo
Calderón de La Barca
Tu
aliento es como la mejor mañana fresca de olor de aves y
de mar un velamen cruza veloz la foresta interdicta de tu aliento
donde los pájaros se columpian picoteando estrellas mientras
un galope tendido de gacelas trastorna las flores y las convierte
en piedras de luna y el silencio recorre la escala de tu aliento
de fuente y de montaña nevada.
Frente a frente tu aliento el soplo aterrador de la
primavera en los bosques de nieve eterna iniciando el desfile de
los témpanos coronados de osos polares flameantes
Tu aliento certero en medio del corazón una piedra
que cae en el estanque dormido y levanta géiseres de estrellas
enloquecidas que buscan su origen en tu boca
Tu aliento es un despeñadero en el que caen árboles
enteros y el ruido se tapiza y las frutas maduran y todo se volatiliza
en una caída sin término
La mañana perfila los cendales de tu aliento
y la tormenta tiene olor de tu saliva y tu saliva es el cráter
de donde vuelan los peñascos enfurecidos portadores de mensajes
ilegibles.
Tu aliento de meteorito disparado desde el cielo cayendo
en un bosque ardiente chamuscando leopardos y provocando el alarido
de los elementos
Tu aliento es humareda de ignición de poemas
obscenos tu aliento precipitándose a mansalva sobre campos
inmensos bajo la luna
Tu aliento en la mañana la nostalgia de la noche
fulgurante de rayos que bordan en el cielo las cataratas de tu aliento
CÉSAR MORO
Lima-Perú, 1903
De su libro "La tortuga ecuestre" 1936-1939
......................................
Mainak
Adak
No
es tiempo de tanta felicidad,
de tanto placer
Se agita de la cabeza
a los pies, una pared en la pared,
Una cornisa en la cornisa,
Se cambia el pavimento a medianoche.
Durante la vuelta a casa, una casa en la casa,
Un pie en el pie, un corazón en el corazón
Nada más ----- (¿Mucho más?) ---- antes de
eso
Se agita de la cabeza a los pies, una pared en la pared,
Una cornisa en la cornisa,
Se cambia el pavimento a medianoche
Durante la vuelta a casa, una casa en la casa,
Un pie en el pie, un corazón en el corazón.
Nada más.
¡Levanta las manos! ---- hasta que alguien te lleve
Un negro coche en el negro coche, otro negro coche en eso
Ventana, puerta, panteón alienado ---- calavera desarreglada
Una termita blanca en la calavera, la vida en la termita,
La muerte en la vida ---- así, una muerte en la muerte
¡Nada más!
¡Levanta las manos! ---- hasta que alguien te lleve
Toma el coche, pero otro coche
A donde siempre espera alguien ----- tomando
El revoque como un planeta
Alguien a quien no conoces,
Te espera en la piel de las hojas
Como un capullo fuerte
Con una trampa dorada de arena ----
La guirnalda
Te dará --- tu boda es a medianoche,
Cuando se cambia el pavimento ----
Se agita de la cabeza a los pies
Una pared en la pared, una cornisa en la cornisa.
El tren se para y la
estación se corre,
La luz de la estrella al lado de la lámpara apagada.
El zapato anda y el pie se detiene ---
Del cielo al subsuelo, todo desarreglado.
Los niños hacen el coche
De muerte corren hacia él --- en el paraíso
Los viejos bailan el baile de bodas----
No es tiempo de tanta
felicidad, de tanto placer
Cuando se agita de la cabeza a los pies,
Una pared en la pared, una cornisa en la cornisa,
Se cambia el pavimento a medianoche
Durante la vuelta a casa, una casa en la casa,
Un pie en el pie, un corazón en el corazón
Nada más.
12 de mayo, 2012
Viste muchos
mares y montañas
¡Viste tanto!
1
Me escribías tantas cartas en la lengua del amor
Yo guardaba todo en un baúl antiguo.
Tenemos una vida prolongada
Te quedaste muchas noches en tabernas
Guardé las cartas preciosas como seda refinada
En un baúl.
2
Viste tantos osos, ríos, cascadas, jardines
Tantos templos, visitaste Bodhgaya
Fuiste en barco, motor, cochecillo
A la eternidad
Guardé todas tus cartas en un baúl antiguo.
3
No me gustaba ir a ningún lado
Tu mirada es mi mirada
Guardaba ese baúl antiguo como un tacaño
El cartero me daba tu carta por la mañana,
Tarde regularmente
Muchas cartas antiguas como vestido de invierno
He secado al sol.
4
Visitaste muchos museos
Bibliotecas, librerías, palacios, viste mucho.
De la casa a la calle, de la ruta al río,
Del río a la montaña --- viajaste tanto.
Sigues viajando,
Un día tu última carta llegó
No llegará otra nunca más,
Así se cerró el baúl.
Estoy parado en el patio de noche
Miro hacia el cielo por un instante
Flota una luna templada entre las nubes
Durante tu larga vida
Has buscando a alguien que se ocupe
De llenar el baúl con piedras.
12 de mayo, 2012
MAINAK ADAK
Calcuta, India
......................................
institución
y destitución en psicoanálisis (*)
por
Néstor Bolomo
Nada puede discutirse
con alguna seriedad si no se distingue el psicoanálisis como
discurso de la pretensión de hacer de él profesión.
Las instituciones psicoanalíticas no han dejado de ser soporte
de esto último.
El fárrago que obstaculiza las discusiones sobre “el
lazo entre analistas” se alimenta de aquella confusión
que oculta igualmente qué se dice cuando se dice analista:
no otra cosa que una función en el discurso a la que contingentemente
un practicante presta cuerpo y voz.
Ese practicante no ES analista. No se trata de ser, allí:
ni (ser) en una consistencia que conviene que falte, ni en una permanencia
que tampoco hay, aunque se desespere por forzarla en lo permanente
de la institución.
SAMCDA no nombra un avatar del movimiento (o más bien la
inmovilidad) psicoanalíticos: ha sido y es el destino comprobado
de sus instituciones.
Lo único que puede gozar de una continuidad es la resistencia
al psicoanálisis, no el psicoanálisis, fragmentario,
frágil, esquivo, renuente como su socias, el inconsciente,
a dejarse atrapar en nominaciones, actas fundacionales, declaraciones
de principios, representaciones. Todas esas “ayudas”,
lo hemos comprobado, son salvavidas de plomo. Felizmente el psicoanálisis
zafa, se escurre, aparece en otro lado.
Convendría abstenerse. No de practicarlo (o de que nos practique
– quizás es ésta la forma en que nos enseña
– ) sino abstenerse de “ayudarlo”: custodiarlo,
resguardarlo, difundirlo, transmitirlo a los jóvenes –
pasión griega si las hubo – y, ¡por favor!, de
dirigirlo.
Si la destitución subjetiva es un nombre del efecto de un
análisis, la institución no puede ser una opción
para la extensión en psicoanálisis. Se trata en efecto
también de destitución en la extensión.
(*) publicado en el blog:
destitución
psicoanalítica. barcelona-buenos aires
Artículo
Completo >>
......................................
......................................
Comunidad
versus globalización. Un debate actual. Aportes psicoanalíticos.
por
Eleonora D'Alvia
dalvia@gmail.com
Introducción
Los desarrollos del psicoanálisis respecto
del sujeto constituyen un aporte valioso para repensar la cuestión
política. Freud en Más allá del principio del
placer muestra la problemática humana en relación
a la repetición de lo displacentero, la pulsión de
muerte, un principio fundamental de la vida anímica que actúa
en la dirección de llevar al sujeto a su destrucción,
disgregación. Se contrapone a las pulsiones de vida que tienden
a unir, vinculadas al erotismo. Estas fuerzas contrapuestas se presentan
mezcladas entre sí, cuando se disgregan lo que predomina
es la pulsión de muerte.
Esto plantea que ya no podemos descansar en la idea de que el hombre
persigue su propio bien. Este escrito de 1920 se vio sin duda estimulado
por las cuestiones paradójicas de la clínica pero
también por los efectos de la 1ra guerra mundial, sus devastadoras
consecuencias. En otro texto del mismo año “Psicología
de las masas y análisis del yo” dice Freud, “En
la vida anímica individual aparece integrado siempre, efectivamente,
«el otro», como modelo, objeto, auxiliar o adversario,
y de este modo, la psicología individual es al mismo tiempo
y desde un principio psicología social, en un sentido amplio,
pero plenamente justificado.”
Estos diversos modos de relación al otro pueden considerarse
fenómenos sociales, en oposición a otros procesos
en los que la satisfacción pulsional elude la influencia
de otras personas o prescinde de éstas en absoluto, procesos
llamados narcisistas.
Cuando se trata de leer fenómenos más amplios como
la psicología de las masas el valor numérico no tendría
una importancia tal que determine un instinto social particular,
inactivo en cualquier otra situación. Supone entonces que
tales fenómenos deben tener su origen en círculos
más limitados como la familia.
Es decir, no hay un instinto gregario. La dimensión social
de la existencia, imprescindible para la sobrevivencia humana es
soportada a duras penas y plantea una cantidad de problemas.
Lacan esclarece la cuestión del lazo social al pensarlo en
los términos de discurso. El significante en uso a través
del acto de tomar la palabra. Pero no se trata del puro y simple
bla bla bla. Se trata del advenimiento de un significante nuevo
que produce una intervención en ese mundo articulado de los
significantes preexistentes y que por un lado hace suponer un sujeto
y por el otro produce una pérdida.
Artículo
Completo >>
Fuegos
del Sur se publica en
Internet desde Marzo de 2003 |
......................................

los invitamos a
Corona
Calor
de
de Rolando Revagliatti
rolandorevagliatti@gmail.com
con un epílogo de María García
poema de Carlos Cúccaro
Ediciones Recitador Argentino
en
formato .pdf
Sören
A Sören Kierkegaard
Al
tipo ese con el que charlé
en la excursión de Pami a Chapadmalal
lo tengo remanyado:
tras lo que me contó
no me costó nada
identificarme con él
Yo también salvé de mí
–de sus conyugalidades conmigo–
a no menos de cuatro
novias adorables.
"Tu boca puede más que mi cordura"
Todas
son para mí
la tentación
que me tortura
¡Vaya!
¡Mi cordura!...
Las llamas
me llaman.
*Con resonancias
del tango “Muriéndome de Amor”, escrito por
Carlos Bahr.
Desamad
"Desarmad
un reloj. Ahora armadlo de nuevo. Esa pieza que os sobra, ¿la
veis?, es el nadaísmo."
Jotamario Arbeláez
Desamad a vuestro
objeto amoroso
Ahora amadlo de nuevo
Y buscad
esa pieza que os falta.
ROLANDO REVAGLIATTI
rolandorevagliatti@gmail.com
de su libro Corona de Calor
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Inmovilizar la vida
por Juan Eugenio Rodríguez
Una mueca que niega la vejez y la muerte,
inmoviliza la vida.
Cuando
pensé el título de este breve escrito tuve en cuenta
tanto el padecimiento resignado como el fetichismo. Entonces, decidí
tomar algunas precisiones que hace Freud respecto del fetiche, para
destacar aquello que queda afectado por la intervención de
la desmentida.
El fetiche, tiene ciertas facilidades para arreglárselas con
la vida amorosa. El sujeto no se queja de él, incluso alaba
sus ventajas. Reduce la vida sexual a la condición de la presencia
de un objeto inerte, su imagen. Está destinado a preservar
del sepultamiento al falo materno, es el sustituto del falo de la
madre. La renegación es el mecanismo involucrado para no darse
por enterado de una percepción (la madre no tiene), la desmentida
afecta a un fragmento sustantivo de la realidad, sacrifica parte de
la realidad.
La creación del fetiche, indica Freud, intenta destruir la
prueba de la castración para así escapar a la angustia
de castración. También se encuentran casos en los que,
por un lado se desmiente y por el otro, se reconoce la falta de pene
en la mujer. Estas dos posiciones subsisten ambas durante toda la
vida sin influirse recíprocamente. Por tanto, los fetichistas
nunca han logrado el completo desasimiento del yo respecto de la realidad
objetiva del mundo exterior. Las desmentidas no se presentan exclusivamente
en fetichistas; aunque descubrimos que desprenderse de la realidad
siempre es una tarea incompleta.
“…No interesa qué emprenda el yo en su afán
defensivo, sea que quiera desmentir un fragmento del mundo exterior
real y efectivo o rechazar una exigencia pulsional del mundo interior,
el resultado nunca es perfecto, sin residuo, sino que siempre se siguen
de allí dos posturas opuestas, de las cuales también
la subyacente, la más débil, conduce a ulterioridades
psíquicas.” Esquema de psicoanálisis 1938-40
Parte I – S. Freud.
Insisto en decir que Freud tenía el firme propósito
de oponerse a aceptar todo aquello que negara o enmascarara los hechos
y circunstancias que pretendía investigar.
La mortificación propicia estados de alienación en los
que el sujeto se pierde en la costumbre por efectos de la renegación.
Esto da como resultado una verdadera amputación de la capacidad
perceptual. La teoría psicoanalítica nos permite sostener
que no es posible tomar posición sin tener en cuenta la castración.
El sujeto queda como suspendido, como detenido, disminuye considerablemente
su capacidad de elaboración simbólica.
Si en el fetichismo se reduce el erotismo a un objeto inerte,
podemos sostener correlativamente que la mercancía como trabajo
indiferenciado representa la renegación de la producción
subjetiva. De allí deducimos que la esencia del discurso capitalista
es el rechazo de la castración. La técnica se plantea
como lo ilimitado y para considerar al sujeto del deseo inconsciente
se requiere necesariamente de la puntuación.
“…En posteriores estados nos resulta relativamente
fácil perseguir los destinos de la libido; ello es más
difícil respecto de la pulsión de destrucción.
Mientras esta última produce efectos en lo interior como pulsión
de muerte, permanece muda; sólo comparece ante nosotros cuando
es vuelta hacia afuera como pulsión de destrucción.
Con la instalación del superyó, montos considerables
de la pulsión de agresión son fijados en el interior
del yo y allí ejercen efectos autodestructivos. Es uno de los
peligros para su salud que el ser humano toma sobre sí en su
camino de desarrollo cultural. Retener la agresión es en general
insano, produce un efecto patógeno (mortificación) {Kränkung}.”
Esquema de psicoanálisis 1938-40 Parte I – S. Freud.
La
ley no es el superyó, monumento que conmemora nuestra primera
debilidad y dependencia. Lacan nos hace al respecto dos precisiones:
la primera es que ley y deseo son lo mismo, y la segunda que la castración
se refiere a la metáfora paterna y ésta tiene que ver
con la emergencia del sujeto del deseo inconsciente.
El predominio del superyó en su estrecha vinculación
con la pulsión de muerte ¿podría equipararse
al predominio de la técnica del capitalismo tardío?
La serie superyó, fetichismo y técnica nos permite pensar
el malestar hecho cultura de la mortificación. El superyó
es pulsión de muerte bajo la impostura de la ley. El imperativo
a gozar introduce lo ilimitado ¡GOZA!

más
info
Un mito contemporáneo para pensar la cuestión de la
ley(*)
por Eleonora D'Alvia
dalvia@gmail.com
...
El superyó, como
resto inasimilable de la primitiva relación agresiva con
el padre de la horda, se instaura como castigo por la agresión
perpetrada.
Es llamativo que en las neurosis actuales que más frecuentemente
llegan a la consulta analítica, por ejemplo en casos de adicciones,
lo que hallamos sobre todo, es un predominio del goce superyoico
como mudo, sin palabras, y la merma de la producción erótica
tan relacionada con el acto de tomar la palabra.
En acuerdo con esta lectura del momento histórico, Lacan
ubica sobre todo a la televisión, medio de masas por excelencia,
como ocupando el lugar del superyó y como ejemplo de la centralidad
que ha tomado el superyó rigiendo nuestra época. Funciona
proponiendo permanentemente ideales, modelos. Ideal del yo y superyó,
son en verdad, un par que funcionan juntos, no funciona uno sin
el otro, como dos caras de la misma moneda. Este avance del superyó
o predominio del ideal del yo, y por tanto, de la cultura de la
masificación, implica un predominio de la mortificación,
en tanto la masa es claramente esa encerrona de dos lugares que
reedita la horda primordial en desmedro del erotismo.
Todo el pensamiento freudiano es coherente con la idea de que la
dimensión de la castración simbólica que nos
constituye sujetos del deseo inconsciente es lo que produce el efecto
normativizante. Es esa la transmisión fundamental de la cultura
a través de la función paterna. A través de
este pasaje, el sujeto se introduce en el registro del erotismo.
Pero también es cierto que esa producción de subjetividad
es una adquisición tardía para la especie, podríamos
decir. No va de suyo. Precisa para producirse de ciertas condiciones:
el miramiento del Otro, la ternura. La ternura es una coartación
de la pulsión, es una sublimación que implica no apropiarse
del otro como objeto, si no por el contrario, requiere del miramiento
por el sujeto. Si en vez de hacérsele un lugar al sujeto,
aparece la apropiación por parte del otro que goza de él
como objeto, produce mortificación: el predominio de la satisfacción
solipsista de la pulsión y del registro imaginario especular,
que tiende a la apropiación o a la eliminación del
otro.
...
(*) Del libro "Lenguaje, poder y vida" Compilación
de varios autores a cargo de S. Cabanchik, Ed. Grama 2010.
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Acerca de la
cuestión de la espiritualidad: de la stultitia al
"desasimiento"
por Luis Langelotti
lic.langelotti@gmail.com
INTRODUCCIÓN
En 1982, en el marco de su Cátedra Historias de los sistemas
de pensamiento, Michel Foucault dicta un Curso acerca de la
“Hermenéutica del sujeto” (que posteriormente
será establecido como texto, aunque no hubo de estar destinado
a su publicación), en donde pueden hallarse algunas puntuaciones
que estimo de interés para el pensamiento psicoanalítico.
Una de las preguntas fundamentales que atraviesa dichas lecciones
es la referida a la cuestión de la espiritualidad,
a la que el pensador en cuestión define en sintonía
con los problemas de la Filosofía por cuanto esta última
plantea, a su entender, la pregunta por la relación entre
el sujeto y la verdad. “Filosofía es una forma de pensamiento
que intenta determinar las condiciones y los límites del
acceso del sujeto a la verdad. Si denominamos a esto filosofía
creo que se podría denominar espiritualidad a la búsqueda,
a la práctica, a las experiencias a través de las
cuales el sujeto realiza sobre sí mismo las transformaciones
necesarias para tener acceso a la verdad.” (Lección
del 6 de Enero de 1982.)
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