Editorial

APARTE


Los árboles
me cantan
algo
(como tú)

Me dicen
cosas
que los hombres
olvidan

Que yo
olvido

Pero no ahora
cuando el dolor
hace de toda la noche
una gran muerte
un solo silencio
una entera
se/pa/ra/ción

Árboles
cositas vivas
hijos del sol
del aire
de la luz del agua

Cuánto
para aprender
(si hubiera
tiempo)

Es con dolor
que para algunos
las dulces cosas simples
deben aprenderse

Y no hay justicia
sólo hay amor

Para la hierba
para el niño

Para el árbol
para el hombre


RODOLFO ALONSO
1934, Buenos Aires, Argentina
De su libro "Poemas pendientes".

 

Video Superyó Siglo XXI (espejo negro)
duración 1:23' - Fuegos del Sur 2015


SUPERYÓ SIGLO XXI (espejo negro)
por Eleonora D'Alvia y Juan Eugenio Rodríguez


Volverse a encontrar
en un estado de
extrema conmoción,
despejado de irrealidad,
con fragmentos del mundo real
en un rincón de sí mismo.

Antonin Artaud

 

Imaginarizar un escenario sin conflicto es representar un pensamiento único. A esta idea la acompaña la versión de lo múltiple, el multiculturalismo. Lo múltiple no se opone a lo uniforme. No podemos dejar de señalar que este ideario se parece bastante al fenómeno de masa. El conflicto no desaparece en lo múltiple, sino que renegado se traspone como discriminación. No hay elaboración del conflicto sino que éste se expresa como tensión agresiva ante lo uniforme otro en el espejo. La problematización de esta cuestión, del lado del sujeto, se encuentra dificultada ante el emplazamiento de la técnica, ante un espejo negro.

artículo completo >>

 

.....................................

Suscripción gratuita

Puede solicitar su suscripción gratuita
al boletín de Fuegos del Sur, enviando
un correo a: fuegosdelsur@gmail.com

con Asunto: Suscripción


Sobre los derechos de autor

Fuegos del Sur se publica en
Internet desde Marzo de 2003

Fuegos del Sur en Facebook

.....................................

 


FLOR DEL SUEÑO


Hacia donde se vaya mi interior,
hacia donde mi espíritu vuele,
y vuele, y vuele, y vuele, huyendo
del ayer, del agua, de nunca jamás,
de hojas secas que me persiguen
y vuelcan en el sueño su substancia.

Tú también la flor del sueño, esposa,
tú también mi guarida en llamas
donde un tenue zumbido de abejas,
y el llamado de débiles voces
que me reconocen en el tumulto
de los viejos años revoloteantes.

Hacia allá con mi ser incorpóreo,
hacia allá con mis pobres criaturas
de niebla, humo, cansancio y vapor,
haciendo señales ininteligibles
desde el más allá de los idiomas.

Árbol en llamas en la otra orilla,
árbol de otoño de color incendio
con tus hojas secas chisporroteando,
contigo en la ebriedad penetro,
y tu substancia yerta conmueve
mi interior en fuga por el tiempo.

Dejadme, mortales, aullar de olvido,
dejadme aullar de calendarios,
dejadme aullar de láminas muertas,
de frío, orfandad y castañas
en un país perdido en el tiempo,
perdido en la espesura de la niebla.

 

 

CHISPA

 

Una chispa
de tu furia eléctrica,
tormenta,
una esquirla
de tu rayo
fulminador,
una centella
de tu hoguera
tenebrosa,
una pavesa
de tu fuego cósmico,

para despertar
de esta hipnosis
inquietante,
para abrir los ojos
y aferrar tu luz,
para sacudirme
esta modorra
de ser hombre,
para alumbrar, por fin,
mi interior oscuro
de obscuras raíces.


ULISES VARSOVIA
1949, Valparaíso, Chile.
De su libro "Antología esencial II"

 

Rolando Revagliatti


SE INFILTRAN


Se infiltran en las pesadillas de tus personajes
unos que embadurnan con plumas fascistas
[del Ku-Klux-Klan
y sellan con sus orgías crucificantes
el colapso

Así como antes esos personajes
se infiltraron
en tus pesadillas.


SOPA LUPINA


A la marmita el lobo cochambroso
lupino el lobo
caldo la sopa

y los tres puerquitos:
buen provecho.

 

ROLANDO REVAGLIATTI
1945, Buenos Aires, Argentina.

http://revagliatti.com.ar/
de su libro "RIPIO" 2a edición-e corregida

 



Silvana Bonacci


LA FIESTA OSCURA


Me quede sentada junto a él toda la mañana. Bebí su calor. A las seis de la tarde el aire se fugó del cuerpo de mi padre. En la cocina encontré a mi madre con las manos empapadas. Siempre fue muy valiente en los entierros. Abracé su quietud blanca y nos cubrió el silencio.
La copa de sidra que tomé con él la noche de Año Nuevo seguía sobre la mesita de luz. Busqué el traje marrón, el favorito de sus fiestas, y lo perfumé con su Fulton.
Desde el pasillo escuche a Marta: -¿Cómo lo van a enterrar sin zapatos? Tanta palabra detenida. Lo único que quería oír era el latido de su voz.
El aroma a cuero invadió la sala del velatorio.
Al otro día volví a su habitación, sus zapatos, los que él mismo cosió, estaban allí. Pensé: "El zapatero se fue con los pies desnudos".
Entré a su taller. La mesa estaba cubierta de cueros, clavos y martillos. Acaricié las cicatrices de su trabajo. Un mocasín inválido mostraba la lengua.
Veinte años después la misma mesa vive cubierta de libros, aquellos que me compró con sus labrados cueros. La misma, donde escribo este punto final.

 


CREPÚSCULO



 

Enceguezco al tiempo. Un horizonte teñido de naranja murmura un encuentro. Bajo la guardia, el pasado y el vestido. El sol agoniza. Todo se cubre de espuma y miel. Entre burbujas atrapo de su boca palabras ardientes. Antes que el fervor de las estrellas vuelva nuestra sombras a su estado inicial y el zapatito de cristal anuncie la partida, ninguna caricia cae y bebemos todo como si fuera lo último.

El eco de los besos confían suavemente en otra ceguera

 

SILVANA BONACCI
Buenos Aires, Argentina.

de su libro "Bajo el vestido" 2016

 

 

Jorge Carlos Alegret


SÍNTOMAS

Poemas anteriores del libro Síntomas


Arte Ciruja

Todas nuestras acciones
están dictadas por el miedo.

Truman Capote

 

20

A S. Lacy

Pasaje de hosteles, nevisca
que cubre perros en la acera.
Siluetas planas bajo el derrame lunar
en un silencio de fin de mundo:
las palabras son insectos de oro
en cráneos de cristal,
¡cuánto gesto tanguero helándose
en piernas austríacas!
Lacy susurra entre los contenedores,
llena los intersticios con lenguas
de loro bajo el cielo eléctrico;
una mujer tirita junto a la negra puerta
de un hostel envuelta en humito
santo, bajo un grafiti que se desliza
por sus orejas y le pinta los ojos
de rojo al aceite, y luego los clava
en la pared rutilante de escarcha;
Lacy cruje sobre las lajas
y jugamos el guión del sábado
en personajes que el vino muda
en máquinas sexuales, en mercadeo
de glándulas en los baños, y luego será
la consistencia del domingo
un nombre escrito en la nieve
yéndose con Lacy si alguna vez de día.



21

Despertamos un poco bíblicos
un tanto jónicos
cuánticos o uterinos
un poquito nick cave,
sólo es visible lo enterrado
en secreto. Es una especie
de pascua, retazos de historia
que vuelan entre los cables,
ya no se recuerda el relato completo,
pero en él habitamos.

Se contempla el misterio en colgajos
de yeso, con los pulmones llenos
de arena, y aromas a comino
y colonia inglesa. Un comic
de vestidos y pañuelos violetas,
una muerte facial en tanto desciende
el viernes, y acaso el tedio de un averno
espléndido, como un mediodía en Hidra.
No hay más adviento, madre, estás sola
y piedra, y yo soy hecho a la imagen
de un capitán de navío inglés.
La máscara viene del oeste, viene
de entierro, pero nada puede ser dicho:
mi boca está cubierta con el silencio
del cordero. El matadero, siempre de fiesta.



22

Es la consumación de lo líquido
de lo invisible
y lo subterráneo.

Podemos imaginar un sistema.

Ella se viste retro, algo dark,
como un pastiche estadístico
para varones metroemasculados.

Es época de espuma corporativa,
nada fluye, la conectividad (me repito)
es la catatonia, ¡qué bonitos
los engendros de Vaticano y caseríos
en Las Heras!.

En el monoambiente recalentado
entre libros de forster wallace
y brotes de soja, hay propuestas
contranatura, y no te muevas,
quietito, no hay nada afuera,
afuera es un oleaje alcalino,
el ser también inmóvil,
ninguna travesía te incumbe,
sólo el desgaste de las córneas.



23

No puedo pensarte con esos materiales,
con un bosque de utilería
y un demonio de la propiedad.
Te pienso entre flores de papel, y es pensar
que se desquicia en cuanto se construye
y multiplica, un poco anfetamínico debajo,
en hilitos de ego que se adhieren
a las baldosas y mienten un país.
Es pensar la marca, la doble forma
que me desenfoca en mil lugares del mirar,
escupiendo juicios desde el hígado
o la mitral, entre celeste y lodazal,
y así no puedo pensarte bajo el sol,
sólo cuando anochezca será la norma,
y allí no hay error.



24

Ya que se enuncia traslúcido
y vos en la imagen
de violetas y fucsias,
con el rostro del veredicto
esperando al hombre de tu vida
en un jardín sin senderos,
descerebrándote en arabescos
impresos en las sábanas,
sufriendo una peste de agua bendita
y la dialéctica en formol,
vibrando en las piernas giacometti
en orgasmos secos,
rezando a la Virgen de la Merca
más que sola, deshabitada,
pero no escribiré hoy del ícono reproducido
ni de las pijas exiliadas,
todo está cayendo en el pozo de los deseos
menos los yupis y las modelos del fin del mundo,
a veces hay un parpadeo en el alumbrado de la autopista
o una bandada de gorriones mecánicos;
simplifico: doy cuenta del momento
en mis encías, en la erótica de masas,
que se enuncia, en lo que el objeto mande.



25

Lo que estaba antes de los campos magnéticos
antes del cuerpo de la novia en la mar furiosa
antes de las elegantes alimañas de la esperanza
en la boca del psicópata transcendente,
que es anterior a la servidumbre
de los hombres de buena voluntad, lo que estaba antes
de los efectos de verdad y temblaba en términos
binarios, lo que nunca vivo cuando el vientre
de leviatán soñaba los asesinatos en masa,
lo que se solapa en la dramaturgia del romance
y es el antes sin semejanzas, lo que surge
de la farsa del presente.



26

Interiores de esporas suspensas en humo blanco,
tus palabras llegan con algún retraso,
todo ha sucedido, tan tarde, siempre tan tarde,
tan extemporáneo todo, menos las esporas,
como rastros de lo que nunca ha sido, un sentido
muriendo en formas pop, o en las películas
de Bergman sobre paredes encaladas, nostálgicas
de espectadores, en un mundo de voces
como acequias de vaselina, donde juegan los niños
obesos mórbidos; de manera que, bajo las esporas,
una vaga memoria de jardines, una leyenda de rosas
dentadas, cuando había un cielo que nos resistía.



27

A L. Cohen

Viaje circular
lineal
reticular
la historia según el psicópata,
ay, tanto deseo fabril
de ojitos electrónicos
en la vulva,
Leonard le canta
a diez mil mujeres
frente al espejo de cuerpo entero,
y es el terror del hambre de Si
todo lo que abandones regresa
en psicotrópicos
y es justo: estos gestos
son un osario de nombres revueltos,
una muestra de mimos democráticos,
que será como VOLARTE LA CABEZA,
una canción que aborta
en cosmos interruptus,
estos tiempos pintados
con las heces del Señor.

Un viejo ciruja salmodia
el Eclesiatés
mientras viaja extático
al sur del frío.

 

Verdad, tumor.



28

Trabajo el estilo en jirones
de vivaldi y signac,
ah todo tan extemporáneo
y decadente,
tu cuello olía a pizarnik
y jazmín,
yo mordía y era casis
y lluvias marinas que me partían
la frente y me dejaba puro
bajo el faro descompuesto,
lumpen de alas oleosas
moribundo entre las campanadas
de un sábado negro, aires
de lou en berlín, en láminas
de bacon éramos eviscerados
y prendidos fuego
con estilos de materia negra,
yo, una penumbra fosilizada
sin la armonía que vela la bailarina
y el cardumen, un ser clandestino
en trenes murmurando eluard
e ideologías de balaceras, parresiasta
en la costanera mordida por el mar,
pasajero de hoteles muy felman muy parra
y nunca volvíamos a ninguna parte, pobres
de futuro molido, arrojados
a un presente invertido, y lo que se salvó,
estos cuerpos incompletos
que destilan la rabia
de los que nunca pierden
porque jamás poseerán nada.


29

El desierto modela gestos de cirujano.
Junio te fumaba en la ventana
y yo era la ley y el deseo
(que son lo mismo).
Había roces como hojitas de afeitar:
Sabíamos que eso era habitarse ajenos,
que éramos efectos del giro de la lengua y,
sin embargo, hiciste tres días
de personajes buscándose un autor.

Sombras de un hámster en tus muslos.
Había risas como púas por el motel,
estruendos de sangre en las alfombras.

En el pozo de las terminales nerviosas
hubo gente rompiéndose la crisma
contra mi sed. Nunca estuvimos más cerca.

(...)

 

JORGE CARLOS ALEGRET

 


 


 

EL SUJETO DEL DESEO INCONSCIENTE EN RELACIÓN A "PSICOPOLÍTICA" DE BYUNG CHUL-HAN
por Eleonora D'Alvia

Introducción


Un modo en que se ha entendido la dependencia del sujeto respecto del lenguaje a partir de los desarrollos psicoanalíticos, es del lado de la heteronomía del sujeto, es decir, pareciera que el sujeto está sujetado a la estructura del lenguaje y no hay allí grado de libertad alguno. El psicoanálisis en su surgimiento pone en cuestión el ideal del sujeto racional íntegro, autónomo. El sujeto del deseo inconsciente es el sujeto que habla, el sujeto del discurso. La importancia proporcionada por Lacan a la dimensión del lenguaje como lo que atraviesa la experiencia analítica allana el camino para el psicoanálisis.
¿El sujeto dividido del psicoanálisis que pone en cuestión la autonomía de la razón, deja algún lugar para la libertad del sujeto? Esta pregunta es relevante para extraer consecuencias tanto clínicas como políticas del pensamiento psicoanalítico.
¿Puede el sujeto ser dependiente y autónomo? Habría que interrogar si se trata de autonomía o se trata de grado de libertad. Es decir si grado de libertad y grado de autonomía serían equivalentes.
Esta discusión parece pertinente hoy cuando por ejemplo, Chul Han describe el neoliberalismo como aquel sistema político que se propone a partir de la utilización de diversos dispositivos de poder, producir un sujeto consistente a la medida del proyecto neoliberal.
Voy a abordar esta complejidad tomando como referencia su libro “Psicopolítica. Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder”. Su planteo puede enmarcarse en una discusión que surge a finales del siglo XX a partir de la noción de posmodernidad, que intenta pensar este momento histórico como un momento de cambio de época. Chul Han sostiene que la formulación de los dispositivos de poder disciplinarios estudiados por Foucault, ya no sirven para pensar lo que está sucediendo. Desarrolla una reformulación de los dispositivos de poder a los que llama, neoliberales. Va en la dirección de plantear una diferencia entre el mundo moderno disciplinario y este nuevo mundo posmoderno, neoliberal. Así brinda instrumentos para pensar por ejemplo cómo funcionan los dispositivos digitales como nuevas tecnologías de poder. Propone que si lo propio de la modernidad fue la biopolítica, lo propio de la posmodernidad es la psicopolítica. Justamente el libro comienza sosteniendo que nos hallamos en la época de la “explotación de la libertad”. Me propongo sostener en este desarrollo que si es posible una explotación de la libertad, es en base a alimentar justamente la ilusión de la autonomía.
Foucault, en una entrevista que le realizara Alan Badiou (titulada “filosofía y psicología” 1965), diferencia al psicoanálisis de los dispositivos psicológicos terapéuticos de disciplinamiento. Destaca al psicoanálisis como una producción que se construye a partir del discurso de las histéricas de resistencia y lucha frente al establecimiento de los dispositivos disciplinarios de la modernidad. Emerge como modo de producir una transformación en el pensamiento occidental al introducir en el corazón del desarrollo de la razón la dimensión del inconsciente.

artículo completo >>

 

Jorge Alemán en el Seminario de Doctorado dictado en la Facultad de Filosofía y Letras - Universidad Nacional de Buenos Aires - 27 de agosto de 2016 - “Intersecciones discursivas: Psicoanálisis y Política. Problemáticas contemporáneas, neoliberalismo y subjetividad”

 

a Milagro Sala

 

Antonin Artaud


EL OMBLIGO DE LOS LIMBOS


Allí donde otros proponen obras yo no pretendo otra cosa que mostrar mi espíritu.
La vida consiste en arder en preguntas.
No concibo la obra como separada de la vida.
No amo la creación separada. No concibo tampoco el espíritu separado de sí mismo. Cada una de mis obras, cada uno de los planes de mí mismo, cada una de las floraciones heladas de mi vida interior hecha su baba sobre mí.
Me reconozco tanto en una carta escrita para explicar el encogimiento íntimo de mi ser y la castración insensata de mi vida, como en un ensayo exterior a mí mismo, y que aparece en mí como engendro indiferente de mi espíritu.
Sufro que el Espíritu no esté en la vida y que la vida no esté en el Espíritu, sufro del Espíritu-órgano, del Espíritu-traducción, o del Espíritu-intimidación-de-las-cosas para hacerlas entrar en el Espíritu.
Yo pongo este libro suspendido en la vida, deseo que sea mordido por las cosas exteriores y antes que nada por todos los sobresaltos en acecho, todas las oscilaciones de mi yo por venir.
Todas estas páginas se arrastran como témpanos en el espíritu. Disculpen mi absoluta libertad. Me rehuso a hacer diferencias entre cada uno de los minutos de mí mismo. No reconozco el espíritu planificado.
Es necesario terminar con el Espíritu como con la literatura. Digo que el Espíritu y la vida se comunican en todos los grados. Yo quisiera hacer un Libro que trastorne a los hombres, que sea como una puerta abierta y que los conduzca donde ellos no habrían jamás consentido llegar, simplemente una puerta enfrentada a la realidad.
Y esto no es un prefacio a un libro, como no son los poemas que lo jalonan ni la enumeración de todas las furias del malestar.
Esto no es más que un témpano mal tragado.

(...)

 

a JACQUES RIVIERE
25 de mayo de 1924


Estimado señor:

 

¿Por qué mentir, por qué tratar de poner en el plano literario algo que es el grito mismo de la vida, por qué dar apariencias de ficción a lo que está hecho con la sustancia indesarraigable del alma, que es como el plañido de la realidad? Sí, su idea me agrada, me regocija, me colma, pero con la condición de proporcionar a quien nos lea la impresión de que no asiste a un trabajo fabricado. Tenemos el derecho de mentir, pero no acerca de la esencia de la cosa. No tengo por qué firmar las cartas que llevan mi nombre, porque es absolutamente necesario que el lector piense que tiene en sus manos los elementos de una novela vivida. Habría que publicar mis cartas desde la primera hasta la última y remontarse, para ello, hasta junio de 1923. Es necesario que el lector tenga en sus manos todos los elementos del debate.
Todo hombre es dueño de sí mismo por claros que se abren en él; pero, aún cuando se posee, no se alcanza del todo. No lleva a cabo esa constante cohesión de sus fuerzas sin la cual toda verdadera creación es imposible. Y sin embargo, ese hombre existe. Quiero decir que tiene una realidad distinta que lo valora. ¿Se lo quiere condenar a la nada con el pretexto de que sólo puede dar fragmentos de sí mismo? Ni aún usted lo cree y prueba de ello es la importancia que asigna usted a tales fragmentos. Hace ya mucho que tenía yo el proyecto de proponerle la reunión de éstos. Hasta ahora no me había atrevido a hacerlo, y su carta responde a mi deseo. Equivale a decirle con qué satisfacción acojo la idea que me propone.

(...)


a JEAN PAULHAN
México, 23 de abril 1936

Querido Jean Paulhan:

(...)

Para los indios la vida es un hogar susurrante, es decir, un fuego que resuena, y la resonancia de vivir alcanza todos los grados del diapasón. Hay un ruido para hacer morir las plantas, y es el ruido según el cual mueren ciertas plantas que el alma del hombre acompaña en el momento de su consunción. De ahí que los sermones sociales de los Evangelistas de Marx les causen risa. Curad primero la vida, dicen ellos, y así renacerá el estado Social con sus cuadros que susurran; en el murmullo del fuego trama la vida sus fuerzas.

(...)

 

FRAGMENTOS DE UN DIARIO DE INFIERNO


Ni mi grito ni mi fiebre me pertenecen. Esa desintegración de mis fuerzas segundas, de esos elementos disimulados del pensamiento y del alma, concebís acaso su constancia.

No necesito tanto de un alimento como de una especie de conciencia elemental.
Ese nudo de la vida al que se aferra la emisión del pensamiento.
Un nudo de asfixia elemental.

Ese dolor arraigado en mí como una cuña, en el centro de mi más pura realidad, en ese lugar de la sensibilidad en que los dos mundos del cuerpo y del espíritu se encuentran, me he enseñado a olvidarlos mediante una falsa sugestión.
En el espacio de ese minuto que dura la elucidación de una mentira, me fabrico un pensamiento de evasión, me lanzo sobre una falsa pista señalada por mi sangre. Cierro los ojos de mi inteligencia, y dejando hablar en mí lo informulado, me concedo la ilusión de un sistema cuyos términos me escaparían. Pero de este minuto de error me queda el sentimiento de haber arrebatado a lo desconocido algo real. Creo en los conjuros espontáneos. Sobre las rutas por las cuales me arrastra mi sangre no puede ser que yo no descubra un día una verdad.

 

ESTADOS PREPARATORIOS
(LA BÚSQUEDA DE LA FECALIDAD)

V


La bestia es el ser.
Con los ojos cerrados,
yo avanzaba,
rengueando a la mañana, hacia el descubrimiento de la bestia del ser.

 

 

ANTONIN ARTAUD
1896, Marsella, Francia
.

 

Hugo Savino

LAS CARTAS DE IRMA

 

Querido Roque Juan:
                                 El triste y melancólico Victorino vive por Parque Patricios. Su paradero geográfico es casi imposible de encontrar, muchas calles que te van a decir algo pero por donde nunca pasaste. No lo busques. No sigas. Quiere perderse. Irma

 

Querido Roque Juan:
                                 Yo merezco ser la mejor del Paraíso: si tanto te molestan mis arrebatos podés buscar por el lado de mis hermanas, el tipo, quiero decir, ahí vas a marcar el paso. Irma

 

Querido Roque Juan:
                                Acostumbrate. Soy costurera. trabajo en Esmeralda y Tucumán.Tomo el 10. Veo cosas. Y no pierdo la aguja. Escucho. Qué querés. Tus arranques de acartonamiento te ponen al borde de un adiós. Rascate un poco el alma y salí de ese encajonamiento. El tanerío te busca oficio. Por ahí yo también. Irma

 

Querido Roque Juan:

                                 Dejaste el paquete de verduras que te dio Enriqueta en el tranvía. Eso lo soporto: no soy solidaria a madre como mis dos hermanas: las mujeres a madre son repugnantes. Pero no aguanto que te pases la noche jugando en Quilmes en lo de Folson, perdiendo lo que no tengo, ya engendrarás un hijo inútil para la plata, tendría que bastarte. Irma


Querido Roque Juan:
                                Sé que te gusta la calle, siempre esas ganas de calle, todo va bien, lo acepto, pero que te quede claro que yo nunca comprendo, yo abandono, tengo que ser única, tenés que amar todas mis locuras múltiples y me enamore de lo que te seduce te miraré con desprecio si dejás el juego por un trabajo de cuarta no podés ser empleado de ese rudimentario tropero te oscurece el alma, por favor volvé a ser el que eras, te estás yendo por el agujero de la locura y me quedo sola. Hasta besarte, Irma

 

HUGO SAVINO
1945, Barracas, Ciudad de Buenos Aires.
Argentina.

 

Rodolfo Alonso

NUEVO LIBRO BILINGÜE EN BRASIL DE RODOLFO ALONSO

Penalux Editora anuncia el lanzamiento en Brasil de un nuevo libro bilingüe del reconocido poeta argentino Rodolfo Alonso: “Poemas pendentes”, con prólogo de Lêdo Ivo, epílogo de Carlos Drummond de Andrade y traducción de Anderson Braga Horta.
El libro, de 198 páginas, ya se encuentra disponible en nuestra librería on-line:

Primer traductor al castellano de los heterónimos de Fernando Pessoa, desde muy joven Rodolfo Alonso también es el más activo traductor de grandes poetas brasileños, comenzando por sus amigos Carlos Drummond de Andrade y Murilo Mendes, y culminando entre otros con Manuel Bandeira, Olavo Bilac y Lêdo Ivo. Thesaurus publicó en Brasilia su “Antologia pessoal”, bilingüe (2003). La Academia Brasileña de Letras le otorgó sus Palmas Académicas.

 

 

POEMAS PENDENTES
Rodolfo Alonso

Uma poesia que não usa as palavras pela sensualidade que desprendem, mas pelo silêncio que concentram: assim é a de Rodolfo Alonso. Poesia que tenta exprimir o máximo de valores no mínimo de matéria vocabular, impondo-se uma concisão que chega à mudez. E que, por isso mesmo, se julga com severidade.
Em verdade, escrever, sob tamanha exigência, é um ato de vida, liberta de violências, mistificações e compromissos. E restaura a vida essencial, captando o que, na sucessão do tempo, nem é percebido pelos que têm gula de chegar a um ponto inexistente. Rodolfo Alonso observa, por exemplo, uma cicatriz. Aparentemente, é uma obra acabada da natureza. Mas, por baixo dela, o poeta descobre o fogo central da chaga, permanente, a consumir e alimar.
Talvez que a ambição deste poeta - como saber ao certo a ambição da poesia? - seja trazer para a vida de todos os dias o fogo de uma chaga viva de amor, ardendo no maior silêncio de compreensão.

(Carlos Drummond de Andrade)

 



para bajar el libro ingresar aquí

 

......................................


Suscripción gratuita


Puede solicitar su suscripción gratuita
al boletín de Fuegos del Sur, enviando
un correo a: fuegosdelsur@gmail.com

con Asunto: Suscripción

Sobre los derechos de autor

Fuegos del Sur se publica en
Internet desde Marzo de 2003

Fuegos del Sur en Facebook

......................................

Ada Zapata Arriarán

 

LA RISA SUMERGIDA

 

(...)

COMO

si hubiésemos                                        vuelto

EL ESPEJO

donde se                                  contempla

EL SILENCIO

 

 

eres

la sombra                        para la

sombra

cuerpo

sobre

su cuerpo

 

 

la lluvia

 

                         de espaldas

(...)

 

ADA ZAPATA ARRIARÁN
Cochabamba, Bolivia.
de su libro "Fragmentos en el aire"


 


ver video

 









¿Para qué sirve hoy la poesía?


Si la poesía tiene todavía algún sentido, en estos tiempos de miseria, es cuando continúa encarnando, a pesar de todo, aquello a lo que Wallace Stevens aludió tan cabalmente en sus Adagia: “la dicha del lenguaje”. La sociedad de consumo, la sociedad del espectáculo, nos ha embebido en su atmósfera estridente y demagógicamente chata, falsa en el doble sentido de imitadora y deshonesta, que se ha convertido en el aire que respiramos, en una seudocultura populista y no popular producida seductoramente por los grandes medios masivos de incomunicación. Con sus efectos deletéreos sobre la espontaneidad creadora de la gente, inclusive del lenguaje, especialmente del lenguaje.
La cuestión es que si decae el lenguaje humano, decae la condición humana. Porque no usamos el lenguaje, insisto, somos lenguaje. Y cuanto menos lenguaje somos, somos menos humanos, menos hombre. Hemos vivido acaso sin percibirlo una mutación, y ahora estamos inmersos no sólo en una civilización cuyo centro ya no es el lenguaje sino que incluso ataca las fuentes del lenguaje. La crisis actual de la poesía no es entonces quizá tan sólo la de un mero género literario sino que, algo muchísimo peor, es la manifestación máxima de una carencia muy profunda en cuanto a la espontánea capacidad creadora de lenguaje por parte de los hombres.
Cada vez que hubo una gran poesía, por alquitarada y elitista que pareciera, siempre estuvo secretamente ligada, aunque fuera por oscuros meandros, con una lengua viva realmente hablada por un pueblo, por una comunidad.
Ante la amenazante posibilidad de extinción de la gran literatura, ¿cada uno de nosotros debería, como ya anticipó Ray Bradbury en su Fahrenheit 451, esconderse para preservar vivo, aprendido de memoria, el texto de un bello libro? ¿O será suficiente seguir intentando el poema?
Porque “la palabra no sería deliciosa si no significase una calidad”, ¿no es cierto, Gabriel Miró? Y el hombre que labra amorosamente el lenguaje que es a la vez suyo y general, íntimamente propio y al mismo tiempo de la especie, el solitario que cumple después de todo la más significativa y necesaria función social, pudo ser nítidamente percibido por Michel Butor, ya a comienzos de la década de los setenta: “El poeta es aquel que tiene conciencia de que la lengua, y con ella todas las cosas humanas, está en peligro.”
Me parece sin duda evidente que la comprensible y valerosa reacción mundial de los ecologistas ( a la cual hemos visto sumarse en su momento a tantos partidarios de la paz) ha logrado, hoy llamar la atención sobre las consecuencias deletéreas que la adicción suicida por el poder global y la riqueza obscena ha tenido sobre la calidad de la vida humana y de la vida sin más en nuestro planeta, poniendo el acento sobre los daños geográficos, ambientales, concretos y visibles. Pero me temo que todavía no se ha percibido la enormidad del daño psíquico, cultural, estético y esencialmente humano que hemos sufrido para adaptarnos a esta maquinaria que ha enloquecido, cuyo único y delirante objetivo es hacer más dinero del dinero, hasta el infinito. Y que, en consecuencia, sería necesaria también una lucha ecológica a favor de la condición humana, de la calidad humana de la vida humana. Sin abandonar en absoluto lo otro, por supuesto. Hay un agujero de ozono pero también un abismo (si es que no un cáncer) en el espíritu.
Como casi todas las cosas del planeta, la poesía ha sido hoy completamente desacralizada. Y si tal pudo ser acaso el objetivo de las vanguardias del siglo XX, seguramente no lo fue en el sentido actual. No creo por ejemplo que la fuente-mingitorio de Duchamp tenga la misma longitud de onda y la misma orientación de sentido que tantas “instalaciones” en frío y tanto supuesto “arte conceptual” hoy extrañamente asumido como neo-academicismo, casi siempre de carácter oficial y con patrocinadores multinacionales que nada tienen que ver, ciertamente, por ejemplo con gente como Lorenzo de Medicis. Después de todo, ya en el siglo XVI, Francis Bacon podía decir que “La verdad surge más fácilmente del error que de la confusión”. Y sobre todo del error que es errar, errante. En lo profundo, en lo visceral, cuando nos quedamos a solas y se acallan los ruidos y se apagan las luminarias, Rimbaud sigue en cuestión y cuestionándonos.
Y para concluir, al menos por ahora, enfrentemos nuevamente aquella misma consabida pregunta, de una inocencia demoledora, que alguna vez me planteó en público un colega venezolano: “En la época que vivimos, ¿qué misión le asigna usted al poeta?”. ¿Cómo evitarse decir que quisiéramos que el poeta fuera capaz con su trabajo a la vez de realizarse como persona y de ayudar a todos sus hermanos, de enunciar la palabra necesaria, imprescindible y única, la palabra a la vez tan íntima y secreta, húmeda todavía del silencio de los orígenes, emergiendo en una orilla virgen del universo, y a la vez general, compartida, fraterna, solidaria, no tan sólo ofrecida sino también aceptada por los otros, que entonces la harían suya y le darían destino, aunque ese destino fuera el no poco glorioso de volverse saludablemente anónima, ya sin autor ni tiempo, encarnada en el fluir mismo de la vida y de lo humano? Ni traicionarse, pues, ni traicionar a los otros; y además, no traicionar la propia lengua, el propio idioma, el sonido que uno ha venido a traer al mundo. Y siendo uno ser de la especie, tan bellamente bárbara e intuitiva como trágicamente condicionada por las culturas que se ha hecho o le han impuesto. Y ser la esperanza de un mañana mejor, la luz de una utopía sin la cual no merece la pena vivir. Y ser también, al mismo tiempo, la conciencia de nuestra irrisoria pero desmedida condición. Lo que somos, lo que podríamos ser, quizá lo que seremos. Pero bien sabemos que, por ahora, la única gloria honestamente deseable ya no es siquiera ni la de vivir en el corazón de los otros, de algún otro, sino más humilde y sabiamente el honor y el placer, la angustia y la ansiedad de haber escrito, de haber sido capaz del poema, que por nosotros circuló y ahora está vivo, fragante y tibio, latente carne del lenguaje, recién amanecido, temblorosamente inclinado, tendido, hacia los otros, hipócritas o no, semejantes, hermanos.


RODOLFO ALONSO
1934, Buenos Aires, Argentina

De su libro "La voz sin amo"
                             

 

más info: Fuegos del Sur en Facebook

Actividad semanal los Jueves de 19 a 21 hs. 
Informes e inscripción: Lunes a viernes, de 10 a 18.30 Contacto: 4480-8937 / 4651-3035 - Oficina de Socioculturales (frente al aula 5) extension@unlam.edu.ar - Facebook: Socioculturalesunlam – Twitter: @socioculturales - Dirección: F. Varela 1903 - S. Justo

 

 

Jacques Lacan

"En el sueño el deseo interesa, subraya Freud, en la medida en que hay casos en que no es posible resolver el fantasma, es decir, darse cuenta de que el deseo -permítanme expresarme así, pues estoy sobre el final- no tiene razón de ser. Algo se produjo que es el encuentro del cual procede la neurosis, la cabeza de Medusa, la hendidura de recién, vista directamente, por cuanto ella no tiene solución. Precisamente por eso en los sueños de la mayoría se juega en efecto la cuestión del deseo, en la medida en que esta se remonta a mucho más lejos, a la estructura gracias a la cual el a minúscula es la causa de la Spaltung del sujeto."

 

Zumbido de guirnaldas
de Ana Romano




PRÓLOGO

 

“Zumbido de guirnaldas” a través de su poesía nos lleva a una sucesión de escenas que nos invitan a experimentar climas, ritmos, vivencias de una historia contada por fragmentos discontinuos. Quizá, a mi gusto, esa sea su mayor virtud. Su ruptura con la cronología, con la linealidad, con una idea del tiempo. Es por ello que mi aporte a esta obra es escribir un poema que dé testimonio de la experiencia de su lectura, de sus efectos.


Las guirnaldas me trajeron el viento,
y el viento me lo dictó.

Jeuroz '16

Luego de la invitación. En los comensales la ironía columpia la vanidad de los postigos.
Escarcha escondida. Y en los volados del hastío se escarba.
Prisionera es la sortija donde escurre la infancia. Los pies aunque flexibles inhiben el meneo.
Arde en chacota, avasalla. La ignorancia lija.
La coraza al esperar titilando mortifica. Es en la desintegración cuando encandilan. Sobre hierros enroscados sucumbe la máscara: eje ilusorio que escoltó mi existencia. Cerrando el movimiento mi cuerpo sin sorpresas se mortifica.


¡Ah!, el ayer…emerge.

desabotono las pesadillas en el baldío. Vigilo el escondite
…por si irradia
versos de una incipiente estrofa que
acaso
engarzaré.

Una flecha si confunde esteriliza la ficción y el exterminio gotea. Mi niña aturde a la mujer,
dispara lo luctuoso. Un tango que masculla lo que añora y es indómito. Mientras se aleja, mientras
se aleja predomina ahuyentando. Con lo que instala provoca mi afán de cercanía.

Fallecen guirnaldas en flecos.

Celebro la poesía fragmento,
iluminación fugaz en la oscuridad del relámpago.



JUAN EUGENIO RODRÍGUEZ
Marzo 2016


Ana Romano


UN FILTRO


El júbilo encendiéndose
en mi equidistancia
cuando recién amanecía

Se inmoló
—y segregó—
el sol

y yo incrédula

patinaba.

 

FESTEJO



Condenan el festejo
las palabras

Desatornillan
en la manipulación
su autoridad

Y el brindis
sepulta la bronca.

 

DIVISA


En la mendicidad
pulula
veleidoso

La unción lo encubre
aun
en las desviaciones:

arde en chacota
o
avasalla.

 

DIEZMO


Circumbalación
en los ojos
mendigos merodean

Capitula el hambre
en los agujeros
mientras crepita
el campanario.

 

ANA ROMANO
1944, Ciudad de Córdoba,
Argentina
de su libro "ZUMBIDO DE GUIRNALDAS"

 

Jeuroz

CANTO A LA LUNA


¡Hey allí !

destrozado,
en mil pedazos,
llorando en las noches oscuras.

¡Hey allí !

intento ponerme de pie,
sobre mis propias piernas
tropezar con el cielo.

Cuando las luces
se apagan

¿Cuándo llegará
el sol de la mañana?

¿Cuándo?

Cantan a la luna
mientras las estrellas brillan,
ellos me llevarán hasta el otro lado.

Cantan a la luna
mientras las estrellas brillan
sobre ellos.

¡Hey allí !

en busca de una aventura brillante
su carga me alivia.

Cuando las luces
se apagan

¡Hey allí !

se ahoga
en un sentimiento de desesperanza
enterrado en vientre sagrado.

Cuando las luces se apagan
se enciende un juego de espera.

No verán el día
en que el mundo cambiará.

Mientras cantan a la luna
y las estrellas brillan.
Me llevan hasta el otro lado.

Cantan a la luna
mientras las estrellas brillan.

Cantan a la luna
mientras la estrellas brillan

sobre mi
a través del tiempo.

Jeuroz'16
Buenos
Aires, Argentina

 

Víctor Hugo Ibañez


LA VOZ


Escucha, a vos te digo
sí, sí a vos.
Escucha, quiero hablarte, deja esa imagen negra y habla conmigo,
no sé qué decirte pero habla conmigo.

Esa caja negra, está inanimada, es oscura y fría
tiene en su tacto el corazón de la montaña y también la muerte.
Deja esa caja negra y habla conmigo,
no sé qué decirte ni por dónde empezar pero habla conmigo.

Tiene sus formas como las de una tumba pequeña,
languidece la vida con su candil,
en su interior no hay nada.
Tiene sirenas que te hablan, no escuches, no dicen nada,
allí solo hay soledad.
Deja esa caja negra y habla conmigo,
no sé qué decirte ni por dónde empezar pero habla conmigo.

El tiempo fluye como el agua de un río, no te quedes allí,
habla conmigo.
Tengo tanto para decirte y no sé por dónde empezar, habla conmigo.

 

BIENESTAR

 

Me he forjado un mundo perfecto,
cómodo y de alto bienestar donde ni yo mismo encajo. Aire acondicionado, calefacción central, celular multimedios 4G,
intenet, wifi, TV ultraslim de 52 pulgadas,
pileta con parque y quincho de invierno-verano,
auto de lujo para salir a pasear y otro medio pelo para ir a trabajar.

Y nada me conforma,
quiero más y más.
Nunca llego a tener eso que tanto quiero,
eso que ni yo mismo sé.Corro sin tiempo tras esa zanahoria que nunca alcanzo
y aunque lo sé, sigo igual, con la ilusión de poder.
 
Tengo los años cansados
y sigo sin preguntarme por qué,
aunque la vida se me está yendo,
como las aguas cristalinas de un arroyo
que avanza sin prisa y sin pausa sin dejarme beber.

 

VÍCTOR HUGO IBAÑEZ
1966, Orán, Salta, Argentina
nexus.victor@gmail.com


 

CORIOLANO Y LA ARREBATADORA
IGNOMINIA DE LA HOMMELLE

por Eleonora D'Alvia

Este trabajo se propone pensar la vinculación entre la autoridad y el saber. Desde esa intersección propongo pensar lo más propio del padecimiento subjetivo y sociocultural contemporáneo. Si Lacan propone psicoanálisis al sujeto de la ciencia, es porque el intento de sostener un saber consistente a través del discurso universitario produce un padecimiento subjetivo, una mortificación.
Me valdré como material clínico de la obra Coriolano de Shakespeare y también de los aportes de lectura que realiza la versión cinematográfica Coriolanus, de 2011, película inglesa dirigida y protagonizada por Ralph Fiennes. Esta obra trata en primer lugar de la tragedia del sujeto Coriolano que voy a presentar articulada con otra tragedia de Shakespeare, Hamlet. Sintéticamente podríamos decir que en ambas obras se trata de la tragedia del deseo.
A través del poeta, Shakespeare, me propongo investigar y poner en cuestión la relación entre el patriarcado y la madre. Si ponemos en cuestión el patriarcado, es para ir hacia un matriarcado?
¿Qué significa políticamente el complejo de Edipo, tal como lo sitúa Freud? ¿Qué aportes hace Lacan, en su elaboración conceptual de la producción de los postfreudianos acerca de la madre y qué aportes nuevos hace sobre las mujeres? ¿Qué lugar juega en todo esto el problema de la castración?

 

articulo completo>>

 

 


 

 

 

Página actualizada Septiembre 2016
Página web: www.fuegos-delsur.com.ar
Correo: fuegosdelsur@gmail.com
©Fuegos del Sur, psicoanálisis en movimiento.
Buenos Aires. República Argentina.